Les voy a contar lo que me pasó cuando estaba de vigilante cerca de la playa.
En esos años por recomendación de unas amistades, fui a trabajar en unas zonas más adineradas, cerca de la playa.
La vigilancia se realizaba de la siguiente manera.
Cada 30 minutos, debía hacer rondas por todo el lugar, hasta llegar casi a la playa.
En una de las rondas que realizaba, siendo las 2 a 3 de la madrugada, al alumbrar con la linterna un parte de la playa, observo a varias personas que están sentadas.
Como era nuevo en el trabajo, me respondí a mí mismo, diciendo que capaz serán algunos vecinos del lugar, así que no lo tomo importancia y signo con mi ronda.
La noche siguiente, se repite la misma historia, observo las mismas personas que están sentado cerca del mar.
En ese momento no pensé nada malo, no pensé que fuera persona de lo ajeno u otra cosa.
Después de varias noches que hacia mi guardia, me dio la curiosidad de preguntarles a las personas que están cerca de la playa, porque siempre paran en el mismo lugar toda la madrugada.
Cuando estaba dirigiéndome hacia ellos, y al estar cerca, al alumbrar con la linterna, me doy con la sorpresa que no hay nadie.
Toda la playa estaba en completo silencio.
Extrañado me dije, capaz como vieron que estoy viniendo hacia ellos, se asustaron y por eso se fueron del lugar.
Así que no lo tomo importancia y sigo haciendo mi guardia.
La noche siguiente, se repite la misma historia, veo a las misma personas sentada cerca del mar.
Allí nuevamente me acerco hacia ellos, y cuando estaba a punto de llegar, al alumbrar con la linterna, me doy cuenta que todos se habían ido.
Nuevamente me preguntaba, porque cuando me acerco esas personas se van del lugar.
La noche siguiente, cuando estaba haciendo la guardia en compañía de uno de los viejos vigilantes. Al comentarlo lo que veía todas las noches en la playa.
El viejo vigilante me responde:
Si ves nuevamente a esas personas, es mejor que lo ignores y sigas con tu guardia.
Para no darle la contra al vigilante, le dije que sí, pero por muy dentro de mí, me decía que no, que ahora sí vería quienes son las personas de la playa.
Siendo cerca de las 2 de la madrugada, nuevamente veo a las personas cerca de la playa.
Ahora si para que no escapen, le alumbrarían todo el camino que estoy yendo hacia ellos.
Al estar a unos metros cerca de ellos, no me van a creer lo que pasó.
Antes cuando iba hacia ellos y no lo encontraba, pensaba que se fueron de la playa, pero no, no era eso.
Resulta, que cada vez que me acercaba a ver quiénes eran esas personas, y al estar cerca de ellos, ellos desaparecían.
Las personas que veían en la playa no eran personas, sino espantos.
Como en ese tiempo no me daba miedo, no me afectó en nada ver a unos espantos.
Ahora entiendo lo que me decía el antiguo vigilante, si veo a las persona en la playa que lo ignore y sigua con mi guardia.
Tal parece que el vigilante ya los vio o le contaron lo que pasa en la playa.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Cómo hubieran reaccionado si ven a unos espantos en la playa?
Por mi parte, estoy seguro que ni bien vea que desaparecen ante mis ojos, doy media vuelta y regreso hacer mi guardia, y al mismo tiempo, trataría de no pasar por esos lugares, solo veía desde lejos que todo esté bien, y ustedes, ¿cómo hubieran reaccionado, igual o peor que el vigilante?