El día que mi amiga nos comentó para visitarla en su casa, nunca pensamos que tendría una casa cerca de la playa.
Al llegar en la casa de mi amiga, todas quedamos muy sorprendidas.
Porque con la edad que tenía, y tener una casa cerca de la playa, es tener bastante dinero, o bueno, así se dice aquí.
Lo malo de vivir cerca de la playa, es que hacia demasiado frio, y si esto no fuera poco, había un silencio espantoso.
Después de unos días, una de mis amigas no podía dormir, así que se queda toda la madrugada viendo hacia la playa.
Hasta que de pronto, ve algo extraño cerca del mar.
Lo que ve mi amiga, es que un hombre está ingresando en la playa, cerca de las 2 a 3 de la madrugada.
Mi amiga en su mente se decía, no puedo creer que aquel tipo no tenga frio, yo ni loca ingresaría a la playa a esta hora.
La noche siguiente se repite la misma historia, ahora fue mi otra amiga la que vio al tipo en plena madrugada ingresando al mar.
Mi amiga al quedar extrañada, nos despierta a todas.
Nos dice que un tipo está ingresando en la playa en plena madrugada.
La amiga de la dueña de la casa, nos dice que nos durmamos, que no lo tomemos importancia, porque ha de ser un pescador.
Bueno, tenía razón, lo más probable es que sea un pescador, porque los pescadores salen de madrugada.
Al día siguiente, cuando una de mis amigas sale a comprar, en una de esas le preguntó al señor de la tienda, aquí donde pescan.
El señor extrañado le dice que no, aquí nadie pesca.
Mi amiga le responde como que no, si yo he visto todas las madrugadas a un tipo ingresando al mar, supongo que es pescador.
El señor de la tienda extrañado le pregunta a mi amiga, ¿cuanto tiempo estoy viviendo por estos lugares?
Al responder mi amiga que recién lleva unos días, el señor de la tienda le responde.
Ah… con razón, eres nueva por aquí.
El señor de la tienda le comenta, que al supuesto pescador que vimos ingresar en la playa todas las madrugadas, es un espanto.
Resulta que unos años atrás, cuando había una fiesta cerca de la playa.
Uno de los invitados que estaba pasado de copas, ingresó al mar en estado de ebriedad. Nadie supo del invitado, hasta el día siguiente, cuando notaron que faltaba una persona.
Allí todos se dieron cuenta de lo que había pasado, el invitado se había ahogado cuando ingresó al mar.
Es por eso que al espanto que vemos en la madrugada, es el alma del invitado.
Cuando mi amiga regresó a casa, nos cuenta todo lo que averiguó.
La amiga dueña de la casa, nos respondió que ya sabía del caso, pero por temor a que nos asustemos, no nos contó nada.
Tenía razón mi amiga, porque al enterarse todas las demás lo que pasaba, una de ellas se quería regresar.
Cómo faltaba 3 días para que todas regresemos, la amiga tuvo que afrontar su miedo, no le quedó de otra.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Se quedarían en un lugar, sabiendo que a varios metros delante de la casa se aparece un espanto?
Por mi parte, estoy seguro que no, porque en mi mente estaría con la idea, que el espanto le dé por aparecer dentro de la casa, y ustedes ¿se quedarían viviendo en una casa, sabiendo que a varios metros fuera de la casa se aparece un espanto?