Unos niños en la casa de la terapista

Alrededor del año 2015, junto con mi pareja decidimos irnos a otro país, ya que mi país está pasando por una crisis económica.

Al llegar al Perú, lo primero que hicimos fue buscar una casa donde vivir.

En todos los lugares donde íbamos a preguntar por el alquiler, todos nos decían que a nosotros no nos alquilan, ya que tuvieron malas experiencias.

 

Después de buscar por un buen tiempo, al fin encontramos una casa, lo malo era el precio, estaba un poco más elevado al presupuesto que teníamos destinado.

Con el sueldo de mi pareja, a las justas nos alcanzaba para vivir, y como no quería ser una carga y solo depender de mi pareja, abrí mi oficina en la casa, era de terapia.

 

Después de unas semanas, tuve unos cuantos pacientes, aunque creo que la mayoría solo venia para sacarme plan, pero bueno, no me importaba, con tal me paguen, el resto me era lo de menos.

 

Uno de lo pacientes, me dice que no podía venir en la mañana, que si puede ser en la noche, alrededor de 6 a 7 de la noche.

Cómo no tenía nada que hacer le digo que si, normal no habría ningún problema, además que a esa hora mi esposo está en casa.

 

Faltando pocos minutos para que sean las 6 de la noche, salgo de la oficina (mi casa), me fui a la tienda a comprar.

Pensé que en la tienda me demoraría unos minutos y que volvería a tiempo, pero para mi suerte, la tienda estaba cerrada y tuve que ir a otra tienda más alejada.

 

Al estar de regreso a casa, desde lo lejos veo al paciente que está esperando. El paciente al verme, me pregunta, porque mis hijos son tan mal educados, y no me responden.

Al preguntarle al paciente, ¿cuáles hijos?

El paciente me responde, si tus hijos, los que están dentro de tu casa.

Nuevamente le digo al paciente, ¿cuáles hijos?, si yo no tengo hijos.

 

La cara que puso el paciente, fue como diciendo, entonces que fue lo que vi.

Al abrir la puerta de la casa, e ingresar con el paciente, por más que buscamos por toda la oficina, no encontramos nada.

En ese momento el paciente ya estaba asustado, y me dice que mejor lo dejemos para mañana, que no se siente bien.

Al momento que le iba a decir que no, noté que estaba muy asustado, y más aún por su tono de voz.

 

Cuando el paciente se fue, me quedé sola en la casa, y después de media hora viene mi pareja.

Al contar lo ocurrido a mi esposo, mi esposo me dijo que no tenga miedo, porque el miedo alimentará al espanto.

Al día siguiente como caía un día sábado, y no tenía ninguna cita. Mi pareja me dice que hagamos una limpieza toda en toda la casa, y votar todo lo que se quedó en la casa.

 

Al hacer limpieza general, encontramos varios juguetes de niños debajo del sillón y entre otros cachivaches que no servían.

Después de votar todo lo que no sirve, mi esposo se pone hablar en voz alta diciendo lo siguiente.

Por favor déjennos vivir tranquilo en la casa, no tenemos a donde ir.

Luego de esas palabras, empezó a echar agua bendita en toda la casa.

En ese momento no sé si fue superstición o qué, pero me sentí tranquila, un alivio recorrió todo mi cuerpo.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Qué creen que fue los niños que vio el paciente?

Por mi parte, supongo que fueron las almitas de algunos niños que pasaron a mejor vida dentro de la casa, y por suerte para la familia, que fueron inofensivos, porque no les hizo ningún daño en todo el tiempo que estuvieron viviendo en la casa, y ustedes, ¿Qué creen que fue los niños que vio el paciente?

 

 

 

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