Vendiendo mi descendencia al maligno
La siguiente historia de terror, cuenta de un portero que al cubrir el puesto de recepcionista, presencia algo inexplicable en la habitación que alquiló esa misma noche. Era portero y vigilante, en un edificio de unos cuantos pisos. A veces tenía que estar de recepcionista y anotar a los nuevos clientes que desean hospedarse. El recepcionista que atendía el edificio tuvo que salir de imprevisto, así que no me quedó…






