Vendiendo mi descendencia al maligno

La siguiente historia de terror, cuenta de un portero que al cubrir el puesto de recepcionista, presencia algo inexplicable en la habitación que alquiló esa misma noche.

Vendiendo mi descendencia al maligno

Era portero y vigilante, en un edificio de unos cuantos pisos. A veces tenía que estar de recepcionista y anotar a los nuevos clientes que desean hospedarse. El recepcionista que atendía el edificio tuvo que salir de imprevisto, así que no me quedó de otra que cubrir el puesto. Lo bueno era que estábamos en temporada de poca clientela, el trabajo no era tan pesado.

Aquella noche, me pasó algo fuera de lo normal, que me dejó muy marcado por el resto de mi vida. Escucho que alguien está llorando en el pasadizo. Cuando me dirijo al lugar, veo que una mujer está llorando. La misma mujer que hace un par de horas se registró en el edificio.

Cuando me acerqué a la mujer, vi que tenía unas manchas en su rostro, como si su pareja le hubiera pegado. Enojado le digo, ¡dónde está la persona que te ha pegado!, cómo se atreve a ponerte la mano encima.

Vendiendo mi descendencia al maligno

La señora me dice: No te preocupes joven. Usted no me puede ayudar con lo que me está pasando. Además, solo estoy con mi hija, y nadie me ha pegado.

Enseguida le respondí…, ¿cómo qué no?, y las marcas que tienes en el rostro, ¿acaso te lo has hecho sola? Enojado ingreso a la habitación buscando a su pareja, para reclamarle porque le ha golpeado a su mujer.

Si le hubiera hecho caso a la señora, y no hubiera ingresado en la habitación, nada de esto me hubiera pasado.

La señora me decía: no joven, no ingreses a la habitación, es por tu bien, ¡no ingreses…! No le hice caso e ingresé.

Al ingresar, sentí un ambiente muy pesado. Mi cuerpo se empezó a poner todo frio. Mi temperatura empezó a bajar, además vi que la señora decía la verdad, solo estaba su hija.

Vendiendo mi descendencia al maligno

La señora me dice, joven…. Me hubieras hecho caso y nada de lo que estás a punto de ver, te hubiera pasado.

Yo me dije a mí mismo, ¿qué me está hablando? No sé qué me dio por mirar al techo, y lo que vi…, no lo podía creer.

Vi unas sombras muy extrañas, el cual me asustó como nunca lo había hecho. Quería gritar…, pero no podía, quería salir a toda carrera, pero mi cuerpo estaba inmóvil, no respondía a mi voluntad.

La señora viendo que estoy asustado y temblando, me dice lo siguiente:

Joven…, tranquilo, las sombras no vienen por ti, sino vienen por mi hija. Sucede que mi papá vendió el alma de toda su descendencia al maligno a cambio de dinero.

Cuando mi madre se enteró de lo que hizo mi padre, terminó su relación, y me dijo que no tenga hijos, sino el maligno vendría por ellos. Pensé que todo lo que decía era mentira, pero al final resultó ser cierto. Es por eso que cada cierto tiempo, tengo que mudarme de un lugar a otro, para que el maligno no se lleve a mi hija.

Vendiendo mi descendencia al maligno

Cuando las sombras están alrededor de mi hija, yo me lanzo hacia a ella y la llevo a otro lugar, pero al hacer esto, las sombras me golpean, dejándome marcas por todo el rostro. Hemos ido a varias iglesias, pero los padres no nos pueden ayudar.

Cada vez que vamos con ellos, nos dicen que regresemos a tal hora, pero cuando regresamos a la hora que nos dicen, nunca lo encontramos. Y es por eso que ya perdimos toda esperanza de ayuda por parte de la iglesia. Y solo nos queda ir de un lugar a otro, hasta que las sombras no nos encuentren.

Cuando me podía mover, lo primero que hice fue salir corriendo de la habitación, y quedarme en la recepción, esperando que el jefe u otro personal vengan para que me haga compañía, ya que estaba con demasiado miedo.

Al amanecer, con miedo toco la puerta donde estaba la señora con su hija, sin obtener ninguna respuesta. Me armé de valor y abrí la puerta, y no encontré a nadie, la habitación está vacía.

Vendiendo mi descendencia al maligno

Les hago la siguiente pregunta:

¿Venderían su descendencia al maligno a cambio de dinero?

Por mi parte, no…, nunca lo haría. Además…, porque tengo que vender algo que no es mío, eso es algo injusto, y ustedes, ¿Venderían su descendencia al maligno a cambio de dinero?

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