Una presencia maligna en el departamento
En esos años andaba con mi novio, vivíamos en la casa de sus padres, hasta que nos independizamos y nos fuimos alquilar un piso de un departamento. El apartamento que alquilamos, prácticamente lo usábamos solo para dormir, ya que ambos teníamos turnos diferentes en el trabajo. Mi novio trabajaba de noche de vigilante cuidando calles variadas y yo trabajo de día, vendiendo ropa. Es decir, mi novia solo venía a…