Unas risas en el Rio

Hace varios años, cuando lavaba la ropa en la noche cerca del rio, me ocurrió algo muy extraño.

Si se preguntan porque lavo en las noches, es porque para mí es más cómodo, además que no tenga tiempo en el día.

 

En una de las noches, cuando fui al rio a lavar, después de varios minutos, se empezó a escuchar risas por todo el lugar.

En ese momento pensé que alguien más venia, así que no lo tomo importancia y sigo lavando.

 

Después de lavar por varios minutos, las risas aún se seguían escuchando, pero por más que miraba por todos lados, no veía a nadie.

Hasta incluso camine por los alrededores para ver si hay alguien por el lugar, pero no encontré a nadie.

 

Como esto ya no me empezaba a gustar, agarré toda la ropa y me fui a casa. Lo más curiosos de todo fue, que cada vez que estaba más cerca de casa, aún se seguía escuchando las risas, pareciera que alguien estaba atrás mío riéndose.

 

Para mi buena suerte, mi casa no estaba tan lejos del rio, así que llegue en unos minutos.

Al llegar a mi casa, me quise olvidar de todo lo que había pasado, así que me ocupo en otros quehaceres.

 

Después de unos minutos, alguien tocaba la puerta, al cual extrañada me preguntaba quién podría tocar a estas horas. En un momento lo iba a ignorar y seguir con lo mío, pero cada vez tocaban la puerta más fuerte, al punto que no quedó de otra que asomarme para ver quién es.

Al llegar cerca de la puerta, y ver por la ventana quien era la persona, me doy con la sorpresa que no hay nadie.

Extrañada me pregunté, capaz la persona se aburrió de tocar la puerta y se fue.

 

Ni bien me aparté de la ventana, enseguida empezaron a tocar la puerta, al cual de inmediato me fijo por la ventana quien es, pero por más que me fijaba no había nadie.

En un momento pensé que alguien me estaba jugando una broma, así que me quedo por un rato en la ventana para ver quien tocaba la puerta, pero por más que esperaba no veía nadie.

Así que nuevamente me aparto de la ventana, pensando que el bromista ya se había aburrido, pero ni bien me aparto de la ventana, nuevamente empezaron a tocar la puerta.

Ni bien tocaron la puerta me fui a toca carrera a la ventana para ver quién era la persona que estaba molestando, pero al llegar a la ventana, no vi a nadie, todo estaba en silencio.

 

Allí comprendí todo lo que estaba pasando. El espanto del ser que se reía, me estaba asustando, y por alguna extraña razón quería que le habrá la puerta. Por temor a que algo malo me pase, ignore toda la noche al ser que estaba tocando la puerta y enseguida me puse a rezar, pidiendo que me ayuden.

De tanto rezar me quedé dormida, que al despertar, ya era de mañana.

 

Como ya era de mañana, al salir de mi casa, desde lo lejos mi comadre me llama.

Mi comadre me pregunta de quienes eran los señores que estaban tocando toda la madrugada la puerta de mi casa.

De la forma que tocaban era demasiado fuerte que se escuchó hasta su casa.

 

Al contarle a mi comadre lo que pasó, mi comadre me respondió que al momento que ella iba a salir de su casa, para preguntar a los tipos porque tocan tan fuerte la puerta de mi comadre, algo la detuvo. Alguien le dijo que mejor se quede en su casa y no salga, que es por su bien. Es por eso que mi comadre se quedó viendo desde su ventana como los tipos estaban tocando la puerta toda la madrugada.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Qué creen que hubiera pasado si los seres hubieran ingresado en la casa?

Por mi parte, supongo que le hubieran dado un buen susto a la mujer. Y si el susto hubiera sido tan tenebroso, lamentablemente la mujer pasaría a mejor vida, y ustedes, ¿qué creen que hubiera pasado si los seres hubieran ingresado a la casa?

 

 

 

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