La protección de mi ángel guardián

Alrededor del año 2000 a 2005, por el lugar donde vivo, se incrementó las pandillas. Cada fin de semana las pandillas que vivían cerca del colegio, se peleaban con las pandillas que vivían en la parte de abajo.

A los de la parte de abajo le llamaban con un nombre vulgar, los negros, era obvio el nombre, ya que la gran mayoría eran negros.

 

Cuando estaba de regreso a casa, eran alrededor de las 11 de la noche. En ese rato estaba esperando que algún mototaxi pase por donde vivo, pero nadie quería ir. Todos decían que los pandilleros están peleando por ese lugar y tal parece que los negros están ganando.

Cuando los negros ganan la batalla, como satisfacción, tiran piedras a los carros, o incluso roban a los mototaxis, es por esa razón que ningún mototaxi quería ir por donde vivo.

No quedó de otra, que irme caminando hasta mi casa. De las peleas de los pandilleros ya sabía en qué lugar es el pleito, así que decidí irme por otro lugar.

Pensando que por el lugar donde fui, no me iba a encontrar con ningún pandillero, para mi mala suerte, justo en ese lugar había varias personas de la pandilla de los negros.

No me quedó de otra que dar media vuelta e irme por otro lugar y rezando que los negros, no me hayan visto.

Al irme por el otro lugar que también servía para llegar a mi casa, en ese lugar también me encuentro a unos cuantos de los negros.

Ya no había por donde salir, si me daba media vuelta, de la otra esquina me iban a ver y entre varios, aparte de robarme, me iban a dar una golpiza.

No me quedó de otra que seguir y seguir, y rezar que nada me llegue a pasar. No sé si fue suerte o qué, pero al pasar por los pocos negros que había en mí alrededor, no me hicieron nada, solo se quedaron mirándome.

Faltando poco para salir, en ese momento, todos los negros que se habían peleado con la pandilla contraria, tomaron la misma ruta para regresar por donde yo estaba yendo.

Al doblar la esquina, a varios metros de mí, veo a la gran mayoría de los negros.

No se imaginarán la sorpresa que me di y el susto que me dio, porque si o si aparte de robarme me iban a golpear, porque yo era amigo de varios de los enemigos de los negros.

Allí no servía dar media vuelta y correr, porque si o si me llegarían atrapar.

No quedó de otra que seguir avanzando y rezando que los negros no me hagan daño.

 

No sé qué habrá pasado en ese momento, que cuando estaba pasando por los alrededores de los negros, los negros se hacían a un lado, parecía que me tuvieran miedo.

Bueno, no lo tomé importancia y seguí con mi camino hasta llegar a casa.

 

Luego de unos meses, los vecinos cansado que las pandillas destrocen sus ventanas, espanten a sus inquilinos y pongan en peligro su seguridad.

Todos los vecinos se organizaron y dijeron que cuando suene la alarma, todos los vecinos saldrían con palos o algún objeto que haga daño para espantar a los pandilleros.

Cuando los pandilleros se estaban peleando, en ese momento sonó la alarma y enseguida salieron todos los vecinos de todos los barrios y espantaron a los pandilleros.

Desde ese día, ya no hubo más pandilleros en el lugar, todos se amistaron, el lugar se volvió tranquilo.

 

Como el lugar se volvió tranquilo, pasado unos días, uno de los negros me empezó hablar y me preguntó.

 

Amigo, quienes fueron las personas que te acompañaron aquella noche.

 

Al cual respondí, ¿cuáles personas?

Otro amigo de los negros ingresa a la conversación, y también dice la misma pregunta, además agrega, si no hubiera estado acompañado de esas personas, te hubiéramos dado una golpiza.

Nuevamente les pregunto, ¿cuáles personas?, si yo estaba solo esa noche que me encontré con ustedes.

 

Uno de los negros me dice que no mienta, que si hubiera estado solo aquella noche, te hubiéramos robado.

Como vio que yo no iba a decir nada, el negro me da detalle de las personas que estaban a mí alrededor aquella noche.

Me cuenta, que las personas que estaban acompañándome, estaban armadas, tenían cara de pocos amigos, y en caso que uno de nosotros haga la tontería de robarte, tus amigos, no dudarían en disparar, y es por eso que nadie de nosotros te hizo daño.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Qué creen que haya sido lo que vieron los negros?

Por mi parte, estoy seguro que fue sus ángeles guardianes, o capaz los negros estaban alucinando por consumir sustancias alucinógenas, o bueno eso creo, y ustedes, ¿qué creen que fue lo que vieron los negros?

 

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