Curando a un PISHTACO

La siguiente historia le pasó a mi tatarabuela.

Esta historia fue contada de padre a hijo, hasta llegar a mí.

A inicios del año 1900, mi abuela nació con el don de la curación.

Desde pequeña aprendió a curar a los enfermos, y a conocer las bondades de las hierbas, hasta convertirse en una curandera muy conocida.

 

Luego de varios años, cuando tenía alrededor de unos 20 años, una visita misteriosa viene a su casa.

Los viajeros le dijeron, que del lugar donde ellos viven, han escuchado que una joven tiene el don de la curación, y que puede curar a todos los enfermos.

De tanto preguntar de pueblo en pueblo, le dijeron que en esta casa vive la curandera.

 

Los viajeros le dijeron que por favor les acompañe a su casa, que cure a su patrón. Su patrón es una persona muy adinerada, y le dará lo que pida, con tal que le cure.

Mi tatarabuela les responde que traigan a su patrón para que le pueda curar, pero los viajeros dijeron que es imposible, porque está muy grave y no puede abandonar la casa.

Los viajeros nuevamente le dijeron que por favor les acompañe hasta su casa, que ellos pagaran todos los gastos.

En un inicio la familia de mi tatarabuela, se negaron, le dijeron que no, porque no los conoce y no sabe si lo que les están diciendo es verdad o mentira.

Los viajeros insistían que por favor les acompañe, ellos les aseguran que no le va a pasar nada malo.

La mamá de mi tatarabuela insistía que no, que no va a dejar a su hija ir a un lugar muy lejano con extraños.

 

Los viajeros, como vieron que no podían hacerle cambiar de opinión, sacaron un bolso con varias monedas de oro, al mismo tiempo dijeron que dejarían estos objetos muy valiosos acompañado de varios animales como garantía.

 

La familia al ver tremenda cantidad de dinero, objetos valiosos y varios animales y si esto fuera poco, además unos cuantos de los viajeros se iban a quedar con ellos hasta que regrese su hija, le dijeron que si, si puede ir con ustedes.

Los viajeros le dijeron que se prepare, porque saldrían dentro de un momento y el viaje sería alrededor de 3 días.

 

Después de 2 días de viaje, mi tatarabuela se da cuenta que los viajeros le están llevando a un lugar muy aislado.

Por el lugar no se veía a nadie, todo estaba desolado y cada vez que avanzaban se hacía más silencioso.

Esto le empezó a preocupar, pensó que le trajeron con mentira para hacerle alguna maldad.

Faltando un día para que llegue a la supuesta casa, mi tatarabuela estaba a la defensiva, porque pensaba que todo era mentira y en cualquier momento actuarían de mala fe los viajeros.

 

El susto que tuvo mi tatarabuela, no duró mucho tiempo, porque desde lo lejos, ve una gran casa y varios criados en los alrededores.

Al llegar en la casa del patrón, los criados le dijeron que se siente como en su casa, que su patrón le atenderá en un momento.

Luego de acomodarse en la habitación y pasando varios minutos, el patrón le manda a llamar.

 

El patrón al ver a mi tatarabuela, le dice.

En este lugar, siéntete segura, nadie te va hacer ningún daño, estás bajo mi protección, puedes ir a cualquier lugar que desees, PERO nunca te atrevas a ingresar en la casa de al fondo, ese casa está prohibida para ti.

 

Luego de unos días que mi tatarabuela le estaba curando al patrón, se le veía que poco a poco su condición estaba cambiando para bien, en unos días más, el patrón se curaría por completo.

 

Mi tatarabuela nos cuenta, que ya conocía casi todo el lugar, menos la casa donde el patrón le prohibió.

Como sabía que el patrón se curaría en unos días y no quería irse del lugar sin saber que había dentro de la casa que le prohibieron ir. Su curiosidad fue tan grande, que planeó que la misma tarde cuando todos salgan a comer, ingresaría a escondida a la casa prohibida.

 

Tal como lo pensó, después que todos se fueron a comer, ingresa a escondida en la casa.

Al ingresar, desde lo lejos cree ver que varios animales están colgados. En el piso de cada supuesto animal, ve un recipiente que está recolectando algo que salía del cuerpo de los supuestos animales, así que no piensa nada malo, hasta que se adentra un poco más.

Mientras más cerca está de los supuestos animales colgados, al ver bien, se da cuenta que no son animales, son varios cuerpos humanos que están colgados.

El susto que se llevó fue tan grande, que enseguida dio un fuerte grito.

El grito alarmó a los que estaban cerca del lugar, que de inmediato ingresaron a la casa prohibida.

Cuando los criados llegaron en mi tatarabuela, notaron que estaba inmóvil en el lugar, gritando del miedo.

Mi tatarabuela pensó que al no obedecer la orden del patrón, tendría la misma suerte de los cuerpos colgados.

Los criados cuando se acercaron a mi tatarabuela, le dijeron que por favor se calme, que le llevarán a su cuarto para que se tranquilice.

 

Al llegar a su cuarto, mi tatarabuela estaba hecha un mar de lágrimas, pensando que correría la misma suerte que los cuerpos.

Luego de unos minutos, el patrón estando un poco mejor, le manda a llamar, le dice que vaya en la sala.

 

El patrón le dice.

 

Yo soy un PISHTACO, toda mi vida he sido un PISHTACO.

Esta tradición pasó de padre a hijo y así sucesivamente entre todos los descendientes de mi familia.

 

Siendo PISHTACO, he logrado hacer toda la fortuna que ves y gracias a que me haz curado, no te hará ningún daño después de haberme desobedecido.

Ahora ya me encuentro muy bien, así que mañana a primera hora, regresarás a tu casa, pero eso sí, lo que viste en este lugar, no lo cuentes a nadie, sino iremos por ti.

 

Al día siguiente, cuando mi tatarabuela se iba del lugar, el patrón como paga por haberle curado, le dio una gran cantidad de oro que le duraría por varios años sin trabajar.

 

Cuando mi tatarabuela ya estaba en avanzada edad y para no llevarse todo lo que vivió a la tumba, les empezó a narrar lo que he contado a toda la familia.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Cuál hubiera sido su reacción al ingresar a la casa prohibida y ver tremenda escena?

Por mi parte, estoy seguro que sería lo mismo, soltaría un fuerte grito, porque la impresión sería demasiado para mí, y ustedes, ¿cómo reaccionarían, igual o peor?

 

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