El tapado del cerro

Cuando mi papá era niño, vivía en la sierra, en la sierra siempre jugaba con sus amigos y a la vez les ayudaba a pastear a sus animales.

 

En uno de esos días, cuando mi papá estaba de regreso a casa, por el cerro escucha el sonido de las ovejas.

Mi papá pensó que las ovejas de su amigo se le había escapado y él buena gente decide darle alcance para regresarle con las demás.

 

Mientras más subía al cerro, el sonido de las ovejas se escuchaba más fuerte, mi papá pensó que estaba cerca de las ovejas, así que subía cada vez más rápido, hasta incluso casi se cae del cerro.

Después de subir por varios minutos y adentrarse cada vez más en el cerro, mi papá se da cuenta que está demasiado lejos, no se explica cómo llegó tan rápido al lugar donde estaba.

Cuando estaba a punto de regresar, de nuevo escucha el sonido de las ovejas, ahora el sonido se escuchaba a unos metros de él.

Mi papá no lo piensa dos veces y va a toda carrera para atrapar a las ovejas, pero por más que corría no le daba alcance, sólo escuchaba el sonido de las ovejas.

De tanto correr al fin se cansó y sólo le quedó ir caminando, esperando dar con las ovejas.

Cuando mi papá se estaba adentrando más y más en el cerro, fue allí cuando recordó lo que su abuela le contó hace mucho tiempo, acerca de “el encanto de los cerros”, que si una persona va sola por los cerros, el cerro no le deja salir.

Fue allí cuando mi papá tuvo miedo de estar en el cerro y más aún solo, allí se dio cuenta que el sonido de la oveja que estaba siguiendo era un encanto.

Cuando mi papá estaba regresando, por el camino encontró varias patas de carneros. Se veía que las patas de carneros recién lo habían cortado porque estaba bañado de sangre, esto fue lo que asustó más a mi papá, no sabía si regresar o seguir en las ovejas.

Si regresaba se encontraba con el ser que cortó las patas de los carneros y si seguía el sonido de las ovejas, quedaría atrapado en el encanto.

No le quedó de otra que llorando siguió regresando por el camino donde había venido, dejando atrás el sonido de las ovejas.

Cada vez que regresaba encontraba de nuevo las patas cortadas de los carneros, allí fue cuando mi papá pensó que había entrado en el encanto del cerro y no lograría salir, sin imaginar que las patas cortadas de las ovejas significaba otra cosa.

 

De tanto llorar y tratando de salir del cerro, por el camino se encuentra con su amigo, al cual le ayudaba a pastear a sus animales.

Su amigo mayor le dice a mi papá, que era algo muy extraño que mi papá suba al cerro, y cuando lo vio hacerlo, pensó que algo malo pasaba, por eso fue en su ayuda.

 

Mi papá llorando le cuenta todo lo que pasó, y al mencionar las patas cortadas del carnero, su amigo le dijo que eso era el tapado del cerro.

Si lo cubría con su chompa y se lo llevaba cargando, hubiera salido del encanto y además se hubiera llevado el tapado del cerro, el cual se convertiría en un tesoro.

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Cómo hubieran reaccionado o que hubieran echo si encuentras por su camino varias patas recién cortadas de un carnero?

Por mi parte, estoy seguro que hubiera hecho lo mismo, me hubiera asustado, por mi mente en ese instante no pasaría la idea de un tapado, un tesoro o algo por estilo, y ustedes, ¿cómo hubieran reaccionado?

 

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