El tapado de una calavera

Hace varios años, en un pueblo muy lejano, había un hombre muy, pero muy rico.

El hombre era el más rico de todo el pueblo y a la vez el más avaro, no tenía esposa ni hijos para no gastar dinero.

Cuando se necesitaba donaciones por parte de todo el pueblo para construir la iglesia o hacer alguna obra de suma importancia, el hombre rico siempre desaparecía del pueblo, se iba al pueblo vecino por varios días.

 

Cierto día, el hombre rico de la noche a la mañana pasó a mejor vida. Todo el pueblo al enterarse de la noticia se dirigieron a su casa para llevarse las grandes riquezas que el hombre había dejado, pero gran sorpresa se llevaron que no encontraron nada.

Al día siguiente todo el pueblo se había organizado para buscar por toda su casa y cavar por los alrededores, pensando que el hombre rico había escondido el dinero.

Por más que buscaban por toda la casa y cavar por todo los lugares, no encontraron nada.

Al final de todo, el pueblo dividió las tierras del hombre rico, a cada uno del pueblo le tocaba una parte, ya sea terrenos, ganados y entre otros.

 

La persona que había sido elegido para quedarse con la casa, a los pocos días se fue del lugar, porque decía que una calavera le asustaba todas las noches.

Por más que traían al cura para que bendiga la casa, la calavera no dejaba de asustar a los que se quedaban dentro de la casa.

 

El pueblo decía que la calavera que aparece en la casa es del hombre rico que sigue protegiendo su tesoro y que solo un valiente podría quedarse con toda su fortuna.

Todos los que decían que eran valientes y pueden reclamar la fortuna del hombre rico, decidieron quedarse en la casa, pero al final no lo conseguían, porque la calavera aparte de asustarle, le golpeaba.

 

Luego de varios años, el rumor de la casa donde vive una calavera cuidando un tesoro se extendió en los alrededores del pueblo, hasta que llegó el elegido que enfrentaría a la calavera.

 

Los vecinos del pueblo le dijeron al desconocido que no lo haga, que antes de él varias persona lo han intentado, pero todos salieron asustados y golpeados.

El hombre desconocido le dijo no importa, no tengo miedo a nada y mucho menos a una calavera.

 

Llegando la noche, todo el pueblo se preguntaba si el hombre saldría vivo de la casa, todos decían que no y que vayan alistando el cajón para enterrarlo.

El hombre desconocido para armarse de valor, antes de ingresar se toma un par de copas e ingresa a la casa masticando hoja de coca.

 

Estando dentro de la casa, el hombre desconocido cuenta que en toda la noche escuchaba lamentos, que alguien arrastraba cadenas y por ultimo gritos de terror.

En un momento quiso salir de la casa, pero si salía los demás se reirían de él, y por no quedar en ridículo enfrente de todo el pueblo decidió quedarse.

 

Luego de unas horas, dice que vio a la calavera caminando en la sala, viniendo hacia él.

La calavera le decía:

 

Lárgate de mi casa o te llevaré conmigo.

 

Como no le hice casa a lo que me dijo la calavera, la calavera agarro un palo y me empezó a pegar por varios minutos.

Después que terminó de pegarme me dijo de nuevo lo siguiente:

 

Ultima advertencia, lárgate de mi casa o te llevaré conmigo.

 

La calavera vio que no iba a salir de la casa, así que vino nuevamente a pegarme, pero ahora si me defendí.

Luego de varios minutos de estar pegándonos, la calavera vio que era valiente y que pase lo que pase no iba a salir de la casa.

 

Faltando unos minutos para que amanezca, la calavera le dice al hombre desconocido:

 

Gracias por ser valiente, haz acabado con la condena que tenía en cuidar mi tesoro, al fin podré descansar en paz

 

Antes en desaparecer la calavera, le dijo donde había guardado su tesoro.

Le dio varias instrucciones para que pueda retirar todo el tesoro que había escondido bajo tierra, y a la vez le dijo que una vez terminado de sacar todo su tesoro, que haga una misa por su alma.

 

Ni bien amaneció, cuando el hombre desconocido salía de la casa, ve a una parte del pueblo que está esperando afuera.

Los vecinos le dijeron al hombre desconocido que temían que algo malo le pase, y por eso estaban afuera de la casa haciendo guardia. Que ni bien escuchen un grito de auxilio o algún ruido extraño, todos ingresarían en su ayuda.

El hombre desconocido le preguntó:

 [H4] ¿No han escuchado el fuerte ruido que hice dentro de la casa?

 

Todos respondieron que no, no escucharon ningún ruido, todo estaba en calma.

Como el hombre desconocido vio que el pueblo eran buena gente en preocuparse por alguien quien no conoce, le cuenta todo lo que pasó adentro, incluyendo del tapado que dejó la calavera.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

 

¿Qué serían capaces de hacer por dar con un tesoro?

Por mi parte, si veo que para dar con el tesoro tengo que arriesgar algo valioso, diría que no, y ustedes, ¿arriesgarían todo para dar con el tapado?

 

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