La siguiente historia de terror, cuenta de un obrero que al hacer guardia de noche, casi cae en el encanto de una voz que le pide que le ayude. Llevándolo a un lugar muy desolado y tenebroso.

Cuando era obrero, siempre trabajaba en la ciudad. Hasta que la empresa que nos contrató, tenía que hacer una obra de gran importancia, así que nos propuso una gran oferta. Los obreros que vayan a trabajar en la sierra, recibirán un pago extra.
Lo malo de viajar a la sierra, era que teníamos que permanecer cerca de 3 meses, y además el clima era muy pesado. Nos dijeron que hace demasiado frio en las noches, y demasiado calor en la tarde.
Como en ese tiempo era soltero, no tenía a nadie, no me quedó de otra que aceptar, además el viaje era todo pagado.
Cuando estamos a mitad de terminar la obra, me tocó hacer de guardia de seguridad por toda la semana. En una de esas noches, escucho que una mujer estaba gritando pidiendo ayuda. Mi reacción en ese momento fue de auxiliarlo.
Lo más curioso de todo fue, que cada vez que pensaba que estaba cerca de la mujer, el grito de ayuda se escuchaba cada vez más lejos. Habré caminado por más de una hora y no veía nadie de quién provenía el grito.

Cuando volví en sí, pensé que era una trampa, que los rateros simularon el grito de la mujer para que me alejen de la guardia, y así aprovechen la ocasión para llevarse las cosas de la empresa. Al darme cuenta de la trampa, de inmediato regreso a toda carrera, y al llegar, veo que todo estaba en su lugar.
En ese momento me pregunté, si el grito que escuché, sino era para distraerme y roben los objetos de valor, entonces, ¿realmente la mujer necesitaba ayuda?
Al día siguiente, cuando le cuento lo ocurrido a mis amigos, todos dijeron lo mismo que pensé al inicio. Tal vez eran unos rateros que querían distraerme para robar las cosas de valor. Hasta que pasó unas horas, y mi jefe me manda a llamar.
Mi jefe me dice: Si escuchas de nuevo una voz que pide ayuda, no vayas, ignóralo. Ahora te salvaste de pura suerte, pero tal vez en otra oportunidad no pase lo mismo.
Al instante le pregunto, ¿qué…?, ¿cómo que corrí con suerte?
Mi jefe me dice: Solo haz caso, y no vayas en ayuda de la voz, si me desobedeces, tu contrato se cancela y te regresamos a la ciudad.
Faltando poco para que termine la obra, los amigos de la empresa nos dice para ir a la fiesta del pueblo. Como no quería gastar mi dinero, les digo que me quedaría en la obra y de pasada cuido la empresa.

Después de varias horas, cuando ya era madrugada, de nuevo escucho los gritos de una mujer pidiendo ayuda. En ese momento mi reacción era de ayudar a la mujer, pero recordé lo que me dijo mi jefe: Si vuelves a escuchar de nuevo el grito de una mujer pidiendo ayuda. ¡No vayas…!, quédate dónde estás.
Al inicio hice caso, pero como el grito cada vez se escuchaba más desesperadamente, no resistí y fui en su ayuda.
Cuando estoy de camino, no sé de dónde sale mi jefe y me detiene, y enojado me dice: ¡Qué te he dicho! Si escuchas cualquier grito pidiendo ayuda. ¡no vayas!
Por más que le preguntaba, porque no puedo ayudar a la mujer, siempre me respondía: ¡No vayas!
Después que terminó la obra, y al regresar a la ciudad, nunca supe de qué se trataba esa voz que siempre pedía ayuda, hasta que nuevamente me encuentro con mi antiguo jefe.

Pasaron varios años y en una de las obras de la ciudad, me encontré con mi antiguo jefe.
Allí fue que le pregunté, si recordaba de la obra que hicimos en la sierra.
Mi jefe me responde que sí, que por el buen trabajo que se hizo, le llamaron para otros lugares. Allí fue cuando le pregunté, si se acuerda cuando dijo que si escucho un grito de ayuda de una mujer, que no vaya. Al instante me responde que sí… Además me dijo el motivo de porque no dijo nada a nadie, y era por temor que los obreros puedan renunciar.
Resulta que el grito de ayuda que escuchaba, es de un encanto. El encanto estaba buscando que otra persona tome su lugar.
Ahora que lo pienso bien, si la última vez cuando estaba yendo en el encanto, si mi jefe no me hubiera detenido, capaz, hubiera tomado su lugar.
Ahora entiendo porque no me quiso decir, porque estoy seguro que después de saber lo que pasaba en el lugar donde estábamos trabajando, estoy muy seguro que hubiera renunciado de inmediato.

Les hago la siguiente pregunta:
¿Qué harían si escuchan un grito salido de la nada en plena madrugada y les pide ayuda?
Por mi parte, estoy seguro que me quedaría donde estoy, y todo esto es debido por el miedo que me pueda generar, y ustedes, ¿Qué harían sin escuchan un grito salido de la nada en plena madrugada y les pide ayuda?
