Hace varios años en la región de Cajamarca, se cuenta que un señor hizo pacto con el maligno.
El señor por la desesperación que todo le salía mal, además que no tenía nada y no se podía dar la vida que él deseaba, decidió ir en uno de los cerros en busca del maligno.
De tanto caminar de cerro en cerro, al fin encontró al maligno.
El señor le dice al maligno que está dispuesto a entregar su alma a cambio de dinero, mujeres y todo lo que el deseara tener en vida.
El maligno al ver la desesperación del hombre, le dice que acepta el trato, que cuando el pase a mejor vida tanto su alma y su cuerpo lo pertenecerá. Además le dijo que cuando sea velado, al tercer día el vendrá a llevárselo en persona, que le diga a los demás que se retiren del lugar donde lo están velando.
Tal como lo prometió el maligno, el hombre se hizo millonario de la noche a la mañana, para que el pueblo no sospeche el trato que hizo, el hombre le dijo que recibió una herencia de un familiar.
Luego de varios años el hombre tuvo una gran familia, había conseguido todo lo que deseaba, dinero, mujeres, lujos que nunca se podía imaginar, todo le era de maravilla.
Cómo los años no perdonan a nadie, al pasar los años el hombre se hacía cada vez más viejo, hasta que llegó al punto que pasó a mejor vida.
Pero antes de pasar a mejor vida, el hombre le cuenta todo lo que había hecho para tener dinero.
Le cuenta que hace varios años, cuando él era joven había hecho un pacto con el maligno, que él le daba su cuerpo y alma a cambio de fortuna.
Además le dio unas instrucciones que debe cumplir la familia en su entierro. Le dijo que al tercer día, en el lugar donde lo estén velando, al llegar la medianoche, todos deben salir del cuarto. Lo deben dejar solo, porque el mismo maligno vendrá por él.
La familia al escuchar lo que dijo su padre, quedó consternada, pero al final hicieron tal como lo dijo.
Siendo el tercer día y llegando la medianoche, la familia les dice a los invitados que deben salir del cuarto.
Los invitados quedaron sorprendidos a lo que le decían los familiares, porque era algo raro dejar solo al difunto, pero al final no les quedó de otra que hacer caso.
Al estar saliendo todos los invitados, la familia vio que uno de los invitados se había quedado dormido de tanto tomar.
Como los familiares vieron que el invitado no se despertaría hasta que amanezca, le dejaron en el cuarto junto al cuerpo de su padre.
Llegando la medianoche, afuera de la casa se escucha el sonido de las carretas. Los invitados quedaron sorprendido y se preguntaron uno a otro quién podía venir a estar horas.
Luego de unos segundos, un hombre muy alto ingresa a la casa, al cual todos los invitados quedaron asustados, esto no le gustaba en nada.
Cuando el hombre desconocido ingresó a la habitación, no habrá pasado más de unos segundos, que se escuchó un fuerte grito.
Nadie de los presentes quería ingresar a la habitación, todos tenían miedo, hasta incluso lo más valientes se pusieron a rezar.
El grito que se escuchó era del borracho que se había quedado dormido.
Cuando ya no se escuchaba nada en la habitación, todos los presentes ingresaron con miedo al cuarto.
Al ingresar al cuarto vieron que uno de los invitados estaba tirado en el piso votando espuma por la boca.
El otro invitado que había ingresado no se encontraba y el cuerpo del difunto que estaba dentro del cajón, había desaparecido.
Luego de unos minutos, se escuchó que la carreta donde vino el invitado desconocido se estaba yendo y lo más curioso de todo, era que no había ninguna carretera o ningún caballo afuera de la casa, todos se quedaron asustados.
Uno tras otro decían que el hombre desconocido era el diablo que vino por el alma del difunto.
Al día siguiente, todo el pueblo veía como avanzaba la caravana fúnebre.
La familia para disimular el peso del cajón, pusieron piedras y pajas y así los cargadores no se darían cuenta que están cargando un cajón vacío.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Venderían su alma al maligno a cambio de dinero?
Por mi parte, nunca lo haría, además soy una persona muy humilde, me gusta vivir sencillamente, y ustedes, ¿venderían su alma al maligno a cambio de dinero?