Cuando vivía en el campo, mi madre siempre me mandaba a comprar la leche. Para comprar la leche, tenía que caminar alrededor de 10 minutos y tenía que salir muy temprano, digamos a las 6 de la mañana.
Como es costumbre de mí, antes que mi madre me despierte, salí de la casa y me dirigí a comprar la leche. Al llegar en la señora de la tienda, veo que el puesto sigue cerrado, y desde lo lejos vi como varias personas estaban yendo en la otra tienda que queda un poco lejos.
Como estaba esperando por varios minutos y la señora nada que no venía, no quedó de otra que ir con los demás en la tienda vecina, el cual quedaba muy lejos, alrededor de 30 minutos.
Si en ese momento hubiera regresado a casa, nada de lo que voy a contar me hubiera pasado.
Como sabía muy bien que no podía regresar sin la leche, porque mi madre se iba a enojar, no quedó de otra que ir a toda carrera a dar alcance al grupo que vi, porque me daba una idea que ellos iban en la tienda vecina.
Por más que corría detrás del grupo de personas, por alguna extraña razón no le daba alcance. De tanto correr quedé cansando, así que solo caminaba detrás de ellos.
No sé cuánto tiempo abre caminado, que al darme cuenta del lugar, no reconocía el sitio, me era muy extraño.
Como en ese momento sabía que estaba perdido, y por temor de que algo me pase, nuevamente voy a toda carrera hacia el grupo, gritando desde lo lejos que me esperen, que no sé dónde estoy.
Por más que le gritaba al grupo, nadie me escuchaba, solo seguían caminando hacia adelante.
No sé qué me pasó en ese momento, que algo en mí, de repente me decía que no les siga, que regrese por donde vine.
Al regresar por donde vine, para suerte mía, desde lo lejos, veo que uno de mis amigos estaba yendo en dirección al puesto a comprar la leche.
Después de darle alcance, mi amigo me responde que ahora si te gané, salí más temprano que tú a comprar la leche.
Al preguntarle, ¿cómo que más temprano?, si ya es tarde.
Mi amigo me responde que no, que recién es temprano, si apenas son las 6 de la mañana.
Al decirme la hora que era, yo quedé como preguntándome, ¿qué…?, entonces, ¿a qué hora salí de mi casa?
Pensando que era una broma de mi amigo, le acompaño en la tienda.
Al llegar en la tienda, veo que la señora del puesto, recién estaba abriendo su negocio.
Allí comprendí todo lo que había pasado. Resulta que a la hora que salí de mi casa, no era las 6 de la mañana como lo había pensado, sino que era mucho antes, y es por eso que al salir muy temprano, me encontré con un grupo de ánimas yendo a su destino.
Para suerte mía, algo en mi me avisó, y me dijo que regrese, porque si le hubiera seguido hasta el final, capaz, hubiera formado parte del grupo de animas.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Si ven a un grupo de personas en el campo y que van por su mismo camino, lo seguirían, sabiendo que por más que corran detrás de ellos, no le den alcance?
Por mi parte, al inicio lo seguiría, pero después de darme cuenta de lo que está pasando, en una regresaría por donde vine, y no miraría atrás hasta llegar a un lugar seguro, y ustedes ¿Si ven a un grupo de personas en el campo y que van por su mismo camino, lo seguirían, sabiendo que por más que corran detrás de ellos, no le den alcance?