Trabajando de niñera

La siguiente historia nos fue compartida por una seguidora de la página, y ocurrió en Chile.

 

La vez que necesitaba dinero para pagar mis estudios de la universidad, lo primero que encontré fue el trabajo de niñera.

La función que tenía, era cuidar a un de niño 5 años, en el horario de 6 de la noche hasta las 11 de la noche, raras veces hasta la medianoche.

 

En todo el tiempo que estaba cuidando al niño, el trabajo era fácil, ya que el niñito era muy tranquilo, y fácilmente se entretenía viendo algún programa infantil, hasta que me tocó vivir lo menos pensado.

 

Siendo fin de mes, como había llegado un poco tarde al trabajo, ni bien toco el timbre, la señora de la casa abre la puerta. Ni bien ingreso, la señora sale al instante, diciendo que el bebé ya está durmiendo, que no haga tanto ruido, y enseguida se retira de la casa.

 

Esa noche pensé que iba hacer como todas las demás, pero en esta ocasión, pasó algo raro.

Al ingresar al cuarto del niño, me doy con la sorpresa que había otro niño de la misma edad que de Sebastián. Sebastián es el nombre del niño al que estaba cuidando.

 

El otro niño era de color moreno, y más delgado que Sebastián.

Bueno, como mi trabajo era cuidar al niño, no me haría problema si había uno más, además, Sebastián estaba durmiendo.

 

Cuando me acerqué al niño, no sé qué me pasó pero sentía una sensación muy rara, como que algo estaba mal.

Mi sensor de alarma, me estaba diciendo que tenga cuidado, pero, cuidado a que, no entendía.

 

Al momento que iba a salir del cuarto, para preparar algo de comer, nuevamente mi sensación de alarma, me decía que no lo haga, que me quede en el cuarto.

Es la primera vez que me pasaba algo así, hasta incluso pensé que Sebastián estaba muy enfermo, así que me acerco y le reviso si tiene fiebre.

Para suerte, Sebastián estaba bien de salud, solo que aún seguía durmiendo.

 

Después de estar media hora en la habitación, escucho la voz de la señora de la casa, y me dice que ahora subirá para ver cómo está el bebé.

Al momento que la señora está subiendo, me dice que le ayude con lo que compró para el bebé. Así que como estaba a unos metros del cuarto, salgo para ayudarlo.

 

Al ingresar nuevamente en la habitación, me llevo una gran sorpresa. Resulta, que el niño ya no estaba.

Como no vi al niño, de inmediato salgo del cuarto y lo busco por el pasadizo, porque temía que se pueda caer de las escaleras.

Cuando salí del cuarto de una manera muy brusca, la señora preocupada me dice, que tienes, porque saliste de esa manera del cuarto.

Como en ese momento estaba exaltada, porque no encontraba al otro niño, le digo a la señora, que no está el niño.

La señora enseguida me responde, como que no está, acaso no ves que está durmiendo en su cama.

 

Como aún seguía exaltada le digo, que no, que hablo del otro niño.

La señora me pregunta, ¿cuál otro niño?, ¿acaso haz traído otro niño a la casa?

Exaltada le digo a la señora, que al ingresar al cuarto del niño, habían 2 niños, uno Sebastián, y el otro, un niño moreno, casi de la edad de Sebastián.

Cuando le di todas las características del otro niño, la señora enseguida dice, Mauricio….

La señora dice que me tranquilice, que lo vi, era el alma de un niño, que viva en la casa antes que ella lo comprara, su nombre es Mauricio.

Los dueños de la casa, antes de venderlo, le dijeron que se aparece un niño de la nada, y si aun así desea comprar la casa, con gusto lo puede vender.

Como la señora de la casa no tiene miedo a los fantasmas, lo compró, además que la casa le costó un poco más barato que la demás.

 

Después que me contó lo del niño, me tuve que acostumbrar a su presencia. Además que de todas las veces que cuidaba al niño, solo se apareció unas 4 veces, y en todo lo que apareció, nunca nos hizo ningún daño, solo le gustaba jugar con los juguetes.

  

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Seguirían trabajando sabiendo que se aparece el alma de un niño?

Por mi parte, en caso que algún día me quede a cuidar algún niño, y vea que raras veces se aparezca el alma, dale por hecho que lo pensaría bien, si seguiría o no, porque no vaya ser que tarde o temprano pueda ocurrir lo peor, que el alma del niño se sienta solo y se quiera a llevar a alguien consigo, y ustedes, ¿Seguirían trabajando sabiendo que se aparece el alma de un niño?

 

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