Lo siguiente que les voy a narrar, me contó mi abuelo, que al mismo tiempo le contó su tía, cuando él era niño.
Cuando la tía mayor de mi abuelo vivía en la sierra de Perú, por su pueblo se empezó a escuchar un rumor, que los fines de semana, en altas horas de la noche, se ven 2 enormes toros de oro, caminando cerca del cerro.
Los rumores fueron tan grande, que en menos de un día, todo el pueblo se enteró de los toros de oro, y al mismo tiempo, la avaricia empezó a surgir en la gran mayoría de las personas.
En esos años, el pueblo era muy pobre, solo vivían de sus cosechas y no se podían dar los lujos que ellos añoraban, así que entre un grupo de personas del pueblo, decidieron hacer guardia todas las noches, hasta que el toro aparezca.
Luego de varios días, en altas horas de la noche, una persona del pueblo, desde lo lejos ve a los toros de oro, y enseguida les avisa a los demás.
Los demás al darle alcance, empezaron a seguir a los toros de oro, hasta que vieron, que los toros ingresaron a una cueva.
Allí fue que la avaricia, nuevamente se empezó a surgir, todos ya se estaban imaginando lo que iban a comprar cuando atrapen a los toros de oro.
De todas las personas que estaban en el lugar, solo 2 se quedaron esperando afuera de la cueva, esperando que sus amigos saquen a los toros.
Las 2 personas que estaban afuera de la cueva, después de esperar por una hora, se preguntaron porque no salen sus amigos. Hasta que uno de ellos, pensó que la cueva tenía otra salida, y sus amigos al atrapar a los toros, salieron por ese lugar, para no compartir el dinero que le den por la venta de los toros de oro.
El amigo le dice al otro, que le espere un momento, que él va a ingresar en la cueva, y ver porque los demás aún no salen.
Cuando su amigo ingresó en la cueva, tampoco salió, por más que se quedó esperando hasta que amanezca, nadie de los que ingresaron salía.
Luego de lo ocurrido, asustado se va al pueblo para contar lo que había pasado.
El pueblo no los creyó y les dijo que deje de decir mentiras, que ellos no van hacer los únicos en atrapar a los toros, ya que el pueblo se dispuso en atraparlo para esta semana.
Llegando fin de semana, el pueblo ya estaba listo en ir en la cueva y atrapar a los toros de oro.
Desde los lejos, ven a 2 enormes toros que están ingresando en la cueva, así que el pueblo, le sigue en silencio.
La persona que vio a sus amigos ingresar en la cueva para atrapar a los toros, por más advertencia que les decía, nadie lo escuchó. Todos les decían que haga el favor de no mentir, que cuando atrapen a los toros de oro, el dinero iría para mejorar el pueblo.
La persona que les advirtió a los demás, vio como los más fuertes del pueblo ingresaron en la cueva, para supuestamente capturar a los toros, mientras que los demás, esperaban atento afuera de la cueva en caso que los toros traten de escapar.
Luego de pasar media hora, los demás se preguntaron porque nadie sale de la cueva, esto es algo raro. De tanto esperar, se formó otro grupo, los cuales dieron que iban a ingresar y ver porque nadie sale.
La persona que les advirtió que no ingresen, nuevamente le dijo, que no lo hagan, porque si ingresan, no van a salir, así le pasó a su amigo, cuando ingresó a ver porque sus demás amigos no salían.
El pueblo ya estaba cansado de su advertencia, le creían que se había vuelto loco, así que no le hicieron caso, y otro grupo ingresó en la cueva.
Cuando el grupo ingresó, la historia se volvió a repetir, nadie salía de la cueva, allí fue que el pueblo se empezó a asustar.
Después de esperar por varias horas, finalmente amaneció, y nadie de los que ingresaron en la cueva, logró salir.
Ahora, ya nadie quería ingresar en la cueva, por miedo en no poder salir.
Hasta que unos cuantos, al querer saber que les pasó a sus familiares, decidieron ingresar por su cuenta en la cueva, pese a las advertencia de los demás.
Lo bueno de estas personas, fue que ingresaron de mañana, cuando ya todo estaba iluminado.
Cuando las personas ingresaron, se llevaron una gran sorpresa, vieron que la cueva no era tan profunda, y al mismo tiempo, vieron en el piso, las cuerdas que sus demás amigas habían llevado para atrapar a los toros de oros.
Al salir de la cueva, le contaron todo lo que vieron. El pueblo por temor que algo así vuelva a suceder, ese mismo día, decidieron sellar la cueva.
Muy tarde se dieron cuenta, que los toros de oro, era un encanto, para llevarse a las personas ambiciosas.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Serían capaces de ingresar en una cueva donde se dice que se aparecen animales de oro?
Por mi parte, no lo haría, porque estoy seguro que sería un encanto, o más conocido, como el encanto del cerro, y ustedes, ¿se atreverían a ingresar en la cueva?