El alma de una abuela dentro del taxi

El día que estaba desempleado, no me quedó de otra que alquilar un taxi y hacer el servicio de taxi. No les voy a mentir, lo del taxi en un inicio era solo para salir del apuro, pero como me iba bien, al final decidí quedarme. Mis amigos siempre me hablaban que nunca haga taxi de noche, porque no vaya ser que me espanten. Para mí los espantos son puras…