Salvado por mi ángel guardián

Cuando estaba de camino al colegio, estaba esperando por más de media hora que venga la movilidad.

Hasta que después de tanto esperar, al fin vino un carro vacío.

Cuando estaba a punto de subir al carro, un señor muy alto me empuja y sube primero que yo.

En ese momento le iba a armar un pleito, pero como estaba con la hora, no quise discutir e ignorar lo que pasó.

 

Al subir al carro, en el asiento donde me iba a sentar, el señor se sentó.

Esto hizo que me enojara más de lo que estoy, no me quedó de otra que contenerme.

 

Cuando el carro estaba avanzando, todos los semáforos se ponían en rojo y estoy hacía que el carro se detenga.

En mi mente me decía, a este paso voy a llegar a tarde, ojalá que el conductor acelere y así le gane a los semáforos.

 

Para que dije que el conductor gane a los semáforos, porque tal como lo dije, el carro empezó acelerar y así uno tras otro semáforo empezó a pasar.

 

Después de pasar varios semáforos, en una de esas el conductor acelera, pensando que iba a ganar a otro semáforo.

Lastimosamente por acelerar, ocurrió un accidente, otro carro que vino por el lado derecho, también quiso ganar al semáforo e impacto la parte de atrás del carro.

 

El impacto que ocurrió fue tan grave, que toda la parte de atrás del carro, quedó hecho un desastre.

En la parte de atrás solo estaba sentado el señor que me empujó, los demás pasajeros se encontraron bien.

 

Al bajar del carro, estaba llamando a la ambulancia para que de los primeros auxilios al señor que llevó la peor parte.

Pero increíblemente, el señor salió como si nada del impacto.

Se levantó del asiento, se limpió un poco ropa y salió del carro.

Esto era algo increíble para mí, si el impacto fue tan brutal que la parte detrás del carro se volvió una chatarra inservible.

Cuando el señor salió del carro, le pregunto si realmente está bien.

El señor solo me sonríe y se va alejando poco a poco.

 

Lo que pasó a continuación, me dejó fuera de sí.

Al ver al señor como poco a poco estaba alejándose, de repente de la nada, el señor desaparece.

 

De inmediato le dije a la señora que estaba en el carro si vio como al señor como desapareció.

La señora me pregunta, ¿cuál señor?

Allí le respondo, el señor que sentó en la parte de atrás del carro.

La señora responde nuevamente, ¿cuál señor?

Si nadie se sentó en la parte de atrás del carro, estaba vacío.

 

Para no discutir con la señora y para que no piense mal de mí, no dije nada más y me retiré.

 

Hasta ahora me sigo preguntando, quién fue el señor que vi desaparecer en el accidente del carro.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Quién crees que haya sido el senior que desapareció?

Por mi parte, creo que fue su ángel guardián, porque tal como dijo la joven. Ella se iba a sentar en la parte de atrás del carro, y en caso que lo hubiera hecho, hubiera sufrido un grave accidente, y ustedes, ¿quién cree que haya sido el señor que desapareció al bajar del carro?

  

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