Nunca te lleves nada del cementerio

La siguiente historia de terror, cuenta de un niño que se lleva unos juguetes del cementerio, y al regresar en el auto, ocurre sucesos muy extraños.

[ ARCHIVO VISUAL CLASIFICADO ]
Este material está en reconstrucción.

Les voy a compartir una historia de terror que tal vez algunos no lo puedan creer, pero es verdadera, me ocurrió en el carro.

Mi padre murió hace 10 años, ya tenía una edad avanzada. Y como es costumbre de nosotros, cada vez que llega su cumpleaños, lo visitamos en el cementerio.

En esta ocasión como no hubo con quién dejar a mi hijo menor de 8 años, nos acompañó al cementerio.

Cuando le estoy hablando a mi padre, no sé en qué momento pasó, pero mi hijo se apartó de nosotros. Y ya cuando nos dimos cuenta vimos que venía muy alegre.

Cuando le preguntamos ¿a dónde fue?

Mi hijo nos dice que se aburrió estar parado sin hacer nada, así que un niño le llamó para jugar con sus juguetes.

[ ARCHIVO VISUAL CLASIFICADO ]
Este material está en reconstrucción.

Bueno…, como no le pasó nada malo a mi hijo, no le dimos importancia, y después de media hora nos retiramos del cementerio.

Al ingresar al auto, no sé que pasó exactamente, pero por alguna extraño razón, me sentía muy incomodo. Mi esposa también siente lo mismo, y me dice que revise bien el auto.

Por más que buscaba de lado a lado, no encontré nada, pero aún seguía sintiendo un frio muy extraño.

Después de conducir por 10 minutos, mi hijo se queda dormido, y es allí cuando ocurre algo muy extraño.

En el asiento de atrás, escuchamos muy clarito que un niño nos habló, y nos decía:

¿A dónde me están llevando?

Mi esposa al instante miró los asientos de atrás, y solo vio a mi hijo que está durmiendo.

[ ARCHIVO VISUAL CLASIFICADO ]
Este material está en reconstrucción.

Para suerte mía pude mantener el control, y después de un minuto detuve el auto.

Mi esposa con la mirada me decía, ¿escuchaste lo mismo que yo?

Moviendo la cabeza le respondo que sí. Así que me dice que revise debajo del asiento, pero no vi nada. Y entonces me pregunta, ¿de dónde salió la voz?

Con miedo tuvimos que ingresar al auto, y ésta vez mi esposa se quedó en la parte de atrás junto con mi hijo.

Cuando conducía por unos minutos, nuevamente escuchamos lo mismo, un niño nos decía.

A dónde me están llevando, me quiero regresar

Mi esposa con un tono de voz como querer llorar, me dice que detenga el auto y mire la maletera.

[ ARCHIVO VISUAL CLASIFICADO ]
Este material está en reconstrucción.

Al abrir la maletera, no vi a nadie, todo está como lo dejamos.

Nuevamente mi esposa me dice:

¿Qué fue lo que escuchamos…?

No supe que responder ya que era la primera vez que nos ocurría algo así.

Con temor ingresamos al auto y conducía muy despacio, porque no creo que pueda soportar otro susto.

Después de conducir 3 minutos, nuevamente se escucha la voz de un niño. El niño nos decía:

Mis juguete…, mis juguetes…

[ ARCHIVO VISUAL CLASIFICADO ]
Este material está en reconstrucción.

Allí fue que compendiamos todo. Que algún bromista, o alguien que nos tiene cólera, dejó algo del cementerio dentro de nuestro auto. Y es por eso que al ingresar al auto, sentimos un ambiente muy pesado.

Por mas que buscamos en todo el auto, no encontramos ningún juguete, y con el ruido que hicimos mi hijo se despertó.

Mi hijo nos preguntó si algo le pasó al auto, porque todo está desordenado.

Como no encontramos nada, por un decir, le pregunté a mi hijo si ha tomado un juguete del cementerio.

Con el gesto que hizo mi hijo, nos dijo que sí, así que le pregunté:

¿Qué fue lo que te llevaste del cementerio?

Mi hijo sacó de su bolsillo 2 carritos muy pequeños. Me dijo que estaba jugando con un niño, pero cuando vinieron más personas, el niño se fue, y es por eso que no lo pudo regresar.

Mi esposa me mira con una mirada como diciendo, tenemos que regresar ahora mismo al cementerio y dejar los carritos con el niño.

[ ARCHIVO VISUAL CLASIFICADO ]
Este material está en reconstrucción.

Llegando al cementerio, fuimos directamente donde mi hijo encontró al niño. Y para suerte de nosotros, vimos una lápida que tenía unos cuantos carritos de juguetes. Y después de dejar los carritos que mi hijo se llevó, todo volvió como era antes, podía conducir tranquilo.

Los meses siguiente que regresaba al cementerio para visitar a mi papá. Como disculpa hacia el niño, le dejaba un par de carritos, ya que no había nada en su tumba.

Ya cuando todo pasó, a mi hijo le dije lo siguiente:

Nunca te lleves nada del cementerio, entendiste

[ ARCHIVO VISUAL CLASIFICADO ]
Este material está en reconstrucción.

Les hago la siguiente pregunta:

¿Se llevarían, o se llevaron algo del cementerio?

Por mi parte, mi respuesta es no. Que yo recuerde, no me llevé nada del cementerio, y tampoco lo haría. Y no es porque tenga miedo de que algo así me pueda pasar, sino que me enseñaron a no llevarme lo que no es mío, y ustedes, ¿Se llevarían, o se llevaron algo del cementerio?

Add a Comment

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *