Los condenados del campo

Lo siguiente que les voy a contar, fue contado de generaciones tras generaciones, y esto fue lo que le ocurrió a uno de mis ancestros.

Cuando mi abuelo estaba con nosotros, nos contó que uno de sus abuelos cuando era niño, siempre acompañaba a su abuelo a llevar la mercancía de un pueblo a otro, ya que quedó huérfano a temprana edad y el único familiar que tenía era su abuelo.

Me cuanta que mi ancestro era una persona muy, pero muy valiente, no le tenía miedo a nada.

En una ocasión, cuando mi ancestro tenía que llevar la mercancía a una provincia del Perú, creo que era a Cuzco. Como no conocía el lugar, dicen que se metieron por una pampa y así estuvieron andando toda la tarde.

Tanto fue el viaje, que la noche les ganó, y para no perder a sus animales del cansancio, decidieron quedarse a pasar la noche en el lugar.

 

Después de unas horas, desde lo lejos vieron a unas personas que venían hacia ellos. Las personas que vinieron era una pareja, ambos le dijeron que no se queden en este lugar, ya que por aquí salen los condenados en la madrugada.

Mi ancestro le responde que no tiene miedo a los condenados, que el ya se topó con varios condenados en su vida de comerciante y sabe cómo defenderse.

Nunca me dijo como hacía para defenderse de los condenados o capaz no recuerde, pero ya es demasiado tarde para preguntar, que lástima, se perdió algo muy valioso o se llevó el secreto a la tumba.

Como la pareja sabía que mi abuelo no le iba hacer caso, no les quedó de otra que seguir su camino, se fueron en dirección al cerro.

 

Pasando varias horas, siendo de madrugada, los burros de la nada empezaron a desesperarse. El ruido era tanto que su abuelo le dijo algo a mi ancestro.

Que el ya regresa, y que por nada del mundo, se aleje de la carreta, no importa lo que escuche, pero que se quede en el lugar, él y los burros.

Si en caso los burros se llegan a escapar, que los deje ir, pero que no que no abandone la carreta.

Dicho y hecho, tal como dijo su abuelo, a los pocos minutos se fue en dirección al cerro.

 

Mi ancestro cuenta, que en los minutos que estaba en la carreta, los burros estaban desesperados por abandonar el lugar, pero mi ancestro para no perder a ningún burro los amarró con las cuerdas.

Al momento que iba amarrar al último burro, enseguida se escuchó un fuerte grito. El grito era tan tenebroso, que mi ancestro quedó congelado del miedo, no podía moverse.

El burro para que no le amarren aprovechó la ocasión y abandonó la carreta.

Cuando mi ancestro volvió en si, al darse cuenta que el burro se alejaba, estaba a punto de ir en su detrás, pero para su suerte, los demás burros le impidieron que sigan. Allí mi ancestro recordó lo que su abuelo le dijo, que por nada del mundo abandone la carreta.

No pasó más de unos minutos, que desde lo lejos se empezaba a escuchar como el burro estaba llorando, el ruido que hacia daba más miedo que el grito que se escuchó. A los pocos segundos, el burro dejó de hacer ruido.

 

Después de 20 minutos, regresa su abuelo todo cansado y golpeado, pareciera que se hubiera peleado con alguien.

Su abuelo le dice, condenados conmigo, ya les dije que no les tengo miedo.

Cuando su abuelo cuenta a los burros, al ver que faltaba uno, le dice para donde se fue.

Mi ancestro le dice que se fue en aquella dirección.

Después de unos minutos, su abuelo trae consigo la carga que el burro llevaba.

Mi ancestro al preguntarle qué le pasó al burro, porque no viene con el burro.

Su abuelo solo le dice que lo olvide, y que se aliste, porque debemos de proseguir el viaje, falta poco para que amanezca.

 

Para suerte de ambos, llegaron a primera hora al pueblo y pudieron vender todo lo que llevaron consigo.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Qué creen que le pasó al burro y que fue los gritos que se escuchó?

Por mi parte, creo que el burro fue comido por uno de los condenados o por un demonio, y el grito que se escuchó creo que fue de un condenado, porque al final el abuelo dijo, CONDENADOS CONMIGO. Eso quiere decir que no les tuvo miedo y se les enfrentó por eso vino golpeado, y ustedes, ¿Qué creen que le pasó al burro y que fue los gritos que se escuchó?

 

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