El día que nos mudamos a una nueva casa, mis padres tuvieron que comprar algunos objetos de segunda para decorar la casa, como por ejemplo, unos muebles, sillas y entre otros.
En esos tiempos, tenía alrededor de unos 10 años.
Llegando al mercado de pulgas, mis padres estaban yendo de un lado para otro viendo todos los objetos, hasta que al fin encontraron lo que andaban buscando.
Recuerdo que por el lugar vi varios libros de segunda, así que me puse a ver los libros. Entre los varios libros que vi, uno me gustó, porque tenía varios dibujos, así que les dije a mis padres que me lo compre.
Mis padres no vieron de qué trataba el libro, además como estaba barato, no dudaron en comprarlo.
Luego de unos días, al ver el libro con los dibujos, recuerdo muy bien que me puse a leer el libro. El libro estaba escrito en latín, pero como no entendía lo que leía, lo seguía leyendo y viendo las imágenes.
Después de varios días en que leí el libro, mis padres cuentan que la casa ya no volvió hacer la misma.
Resulta, que cuando mi papá se quedaba solo en la casa, escuchaba pasos en el segundo piso.
Mi papá pensando que un ratero había ingresado a la casa, sube de inmediato a ver qué era lo que pasaba. Pero al subir, no encontraba nada, todo el lugar estaba en silencio.
Al estar a punto de bajar las escaleras, en mi cuarto escucha que varias personas están conversando.
Mi papá con cautela se dirige a mi cuarto para ver sacar a los ladrones de la casa.
Antes de proseguir, les quiero decir que mi papá es una persona agarrado o una persona masetona, o no sé cómo les dicen en su país, a una persona que tiene buen físico y que aguanta las peleas.
Bueno prosigamos.
Cuando mi papá abre la puerta mi cuarto, ve que no hay nadie, el lugar estaba en silencio.
Mi papá pensando que se han escondido en el cuarto, busca debajo de la cama, en el ropero, al costado de la puerta, por los juguetes, en la tina de ropa sucia y no encuentra nada.
Al salir mi papá de mi cuarto, extrañado se pregunta, que fue lo que escuchó, y justo en ese instante, escucha el mismo ruido en la sala.
Mi papá baja las escaleras y a toda carrera se dirige a la sala, pero al llegar, no ve nada, el lugar estaba en silencio.
Extrañado de lo ocurrido, mi papá espera que venga mi mamá para que le cuente lo sucedido.
Después de contarle lo ocurrido, mi mamá de inmediato llama a los antiguos dueños de la casa, preguntando si en la casa hay fantasmas.
Los dueños le dijeron que no, en la casa no hay fantasmas, si gusta le pueden hablar a los antiguos inquilinos, con gusto él les daría el número.
Al día siguiente, mi madre llama a los antiguos inquilinos a preguntarle lo ocurrido, y tal como dijo el dueño de la casa, le dijeron que no. En todo el tiempo que vivieron en la casa, nunca pasó nada fuera del normal.
Mi mamá más tranquila y pensando que el esposo le quería jugar una broma asustándole, decidió olvidarlo y seguir con lo suyo.
Cuando mi mamá se quedó sola en la casa preparando el almuerzo, de repente escucha voces en el segundo piso, como si alguien está discutiendo y a los pocos segundos, se escucha a un niño llorar.
Mi madre pensando que no fui a estudiar y que entré en la casa con mis amigos sin que ella se dé cuenta, sube al segundo piso.
Estando en el segundo piso, ve que todo el lugar está en silencio.
Al estar a punto de regresar a la cocina, escucha que en mi cuarto alguien está llorando.
Mi madre pensando que era yo el que estaba llorando, va corriendo a mi cuarto y al abrir la puerta, se da con la sorpresa que no hay nadie, el cuarto estaba en un total silencio.
Allí fue cuando a mi madre le empezó dar miedo, y más miedo le dio cuando empezaron a tocar el ropero desde adentro.
Mi madre me cuenta que ni bien escuchó que alguien tocaba el ropero, cerró la puerta del cuarto y salió a la calle corriendo, esperando que venga mi papá o algún familiar.
Luego de varias horas, mi madre ve que estoy llegando del colegio junto a otros niños que venían acompañado de algunos adultos.
Como mi madre no quiso entrar sola a la casa por miedo, les hace pasar a mis compañeros juntos con sus tutores.
Allí es cuando mi madre con valentía se dirige al cuarto y abre la puerta del ropero, al abrir el ropero, vio que no había nada.
Llegando la noche mi papá viene del trabajo, ahora es mi madre la que le cuenta todo lo que pasó.
Esa misma noche, mis padres dijeron que duerma con ellos.
Mis padres cuentan, que esa noche se escuchó que había una fiesta en la sala del primer piso, pero ellos por miedo de bajar, lo ignoraron, pensando que todo acabaría mañana.
Para no hacer tan larga la historia le cuento, como terminó todo.
Después de varias semanas de lo ocurrido, llegó el punto que se cansó de todo.
Siendo fin de semana, decidieron ir a la iglesia por ayuda.
Allí le cuento lo ocurrido al padre, diciéndole que por favor venga a su casa a sacar a los malos espíritus.
El padre les dijo que regrese dentro de unas horas, que el arreglaría todo para que esta tarde vaya a la casa.
Llegando la tarde, el padre viene a la casa, y lo primero que hace el padre sin decirle nada, es dirigirse al cuarto de mi hijo y enseguida abrir el ropero.
Al abrir el ropero, vio que había varios libros, hasta que agarro uno de los libros y les dice a mis padres.
¿Saben que es éste libro?
Mis padres le responden que no, que lo compraron a su hijo porque le gustó los dibujos.
El padre me pregunta:
Niño, ¿has leído lo que dice el libro?
Al cual respondo que sí, no sé qué leía pero si leí varias hojas.
El padre nos dice, que el libro que leía está escrito en latín y que es diabólico, sirve para traer a los demonios a este plano.
Como he leído varias hojas del libro, les sería difícil mandar a los demonios del lugar donde vinieron, pero haría todo lo que esté en sus manos para ayudarnos.
Luego de varias sesiones, el padre hizo todo lo que pudo, nos fue de gran de ayuda, aunque no logró mandar a todos.
Solo nos quedó acostumbrarnos a la casa y los ruidos que se escuchaba ya no era seguido, sino raras veces, digamos de una a 2 veces al mes.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Serían capaces de leer un libro para atraer a los demonios?
Por mi parte, nunca lo haría, no me quiero meter con lo desconocido o tentar a mi suerte.
Ahora estoy viviendo, sano, salvo y seguro, y ustedes, ¿leerían un libro para traer a los demonios?