La sombra y los gatos

La siguiente historia cuenta de una sombra maligna que aprovecha la ocasión que una niña está sola en casa, y toma la forma de un familiar para ingresar a la casa.

 

Esta historia data cerca del año 1920, y le ocurrió a mi abuela, que en paz descanse.

Cuando mi abuela era niña, tenía varios gatos en su casa. Los gatos le hacían compañía mientras que sus padres iban a la chacra.

Como el pueblo donde vivía mi abuela, todos se conocían, el lugar es muy seguro, que todos los padres dejaban solo a sus hijos menores en casa.

 

En uno de esos días, cuando mi abuela está en la casa, desde la ventana ve desde lo lejos que alguien está viniendo hacia a ella.

Pensando que era su tío, o algún familiar, se pone arreglar toda la sala, hasta que escucha que tocan la puerta.

 

Al momento que esta por abrir la puerta, nota que los gatos se despiertan, y están con los pelos parados.

Al abrir la puerta, ve que era su tío Juan.

Mi abuela sorprendida le pregunta: Tío, a los tiempos que no te veo por aquí, mis padres no están en casa, se fueron a la chacra.

Su tío no le dice nada, solo se le queda viendo.

Como hacia demasiado calor, mi abuela piensa que su tío Juan estaba cansado por eso no lo responde, así que le dice pase, que se acueste en la cama.

 

Al momento que su tío estaba por ingresar, los 5 gatos que tenía mi abuela, se ponen en su delante, y empiezan a maullar como que quisieran atacar.

Mi abuela le dice a los gatos que se calmen, que no es un extraño, sino es un familiar.

Los gatos no le hacían caso a mi abuela, y seguían a la defensiva, estaban esperando que mi tío Juan de un paso adelante para que ataquen.

 

En todo momento que mi tío Juan estaba en la entrada de la casa, no dijo ninguna palabra, y viendo que los gatos estaban por atacar, decidió dar media vuelta y regresar por donde vino.

 

Mi abuela como no comprendía nada, al ver que mi tío Juan se estaba yendo, al momento que estaba por salir de la casa, los gatos se ponen en su delante, y le impiden el paso.

 

Era la primera vez que mi abuela ve a sus gatos comportarse de una manera muy a la defensiva, así que decide quedarse en casa, y solo ver como su tío Juan se pierde a la distancia.

 

A los pocos minutos que su tío se fue, tocan la puerta muy fuerte.

Su madre desde la entrada le decía que abra la puerta.

Los gatos ya no estaban en la defensiva, y dejaron que abra la puerta.

 

Cuando su madre ingresó, le preguntó si se encuentra bien, ¿no te hicieron ningún daño?

 

Mi abuela no entendía a lo que se refería, y solo le contestó que no…

Después de unos minutos, su papá, junto con unos vecinos llega a la casa, y le hacen la misma pregunta que su madre.

Mi abuela nuevamente respondió que no, y no sabe a qué se debe la pregunta.

 

Una de sus vecinas le dice que vio como un ser todo negro estaba tocando la puerta, pareciera que era una sombra.

 

Mi abuela sigue sin entender, y solo les dice que la persona que tocaba la puerta, era su tío Juan, Juan Canales.

Y al mismo tiempo le dice que los gatos se comportaron de una manera muy cruel, ya que no dejaron que su tío ingrese a casa. Estaban como quisieran atacar a mi tío.

 

Para no asustar a mi abuela, sus padres no le dijeron nada, y desde ese día, unos cuantos adultos se quedaban en el pueblo, mientras que los demás iban a la chacra.

 

Pasando los años, mi abuela se entera que su tío Juan había fallecido cuando ella tenía cerca de 8 años, y al hacer memoria, comprende todo lo que había pasado.

 

El ser que quiso ingresar a su casa, no era su tío, porque cuando ocurrió ese suceso, ella tenía 11 años, y su tío falleció 3 años antes.

Al mismo tiempo me cuenta, que pidió perdón a los gatos, por a verle pegado aquel día, ya que no sabía que lo estaban protegiendo, impidiendo que un ser maligno ingrese a casa.

 

Para terminar con la historia, para los que no entendieron, les voy a explicar que fue lo que pasó, y porque los gatos actuaron de esa manera.

Cuando la niña abrió la puerta, lo que sus ojos vieron, fue la figura de su tío Juan Canales. El ser maligno fácilmente podía engañar a la niña, pero con los gatos eran distinto.

Los gatos se dieron cuenta que no era una persona, sino un ser maligno todo negro que quiso hacer daño a la niña. Y es por eso que los gatos al darse cuenta de todo, no dudarían en atacar si la sombra ingresaba a casa.

 

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