La piyamada tenebrosa

Un tiempo atrás cuando era adolescente, mis amigas y yo decidimos hacer una piyamada en la casa de mi mejor amiga.

Llegando el día de la piyamada, todas nos quedamos en el cuarto de mi amiga.

Para suerte de nosotras, el cuarto era muy grande, casi parecía a toda la sala de mi casa.

 

Como estábamos haciendo demasiado ruido, la madre de mi amiga enojada dice que guardemos silencio, que no la dejamos escuchar la radio.

En un momento le hicimos caso, pero después nuevamente empezamos hacer ruido, tanto así que la madre de mi amiga enojada nos dice que dejen de hacer ruido, sino cada una de nosotras nos iremos de la casa.

 

Después de un rato, la madre de mi amiga nos dice que ya regresa, que se irá de compras, que nos deja al cuidado de la casa.

Como ya teníamos casa sola, y sabiendo que las compras le llevaría por lo menos una hora, empezamos hacer más ruido de lo habitual.

 

De tanto hablar, nos empezó a dar sed, así que una amiga y yo nos fuimos a la cocina a traer algo para tomar.

Estando de regreso, desde las escaleras, vimos como la madre de mi amiga subía al tercer piso.

Ya se imaginarán como estuvimos en ese momento, que al ingresar al cuarto, le decimos que su mamá no salió a comprar, sino que está en el tercer piso.

 

Después de unos minutos que estábamos hablando en voz alta, escuchamos que desde el piso de arriba, su madre enojada nos decía que no hagan ruido, que quiere dormir.

Como vimos que el tono de su madre cada vez se ponía mas enojada, y por temor a que nos diga que nos vayamos a casa, hablamos en voz baja por varios minutos.

 

Pasando casi una hora, nuevamente su madre desde el piso de arriba nos dice enojada que nos callemos, que estamos haciendo mucha bulla, acaso no entienden.

 

Al momento que nos dijo que nos callemos, se escuchó el timbre de la puerta, al cual, junto con una amiga fuimos abrir la puerta.

Al abrir la puerta, nos quedamos muy sorprendida de lo que estaba pasando.

 

Resulta, que la persona que tocaba la puerta, era la madre de mi amiga.

Nosotros pensamos que era una broma, que capaz después de regañarnos habrá salido, y se le olvidó llevar la llave, pero no…

Porque vimos que traía varias bolsas de compras.

En ese momento nos quedamos como que pasó aquí, entonces, que era la voz que escuchamos.

Si esto fuera poco, cuando nos dijo que le ayudemos a traer las demás bolsas de compras. Al momento que iba a juntar la puerta, nuevamente escuché su voz, diciendo que no hagan ruido, que se callen.

 

Como ya estaba asustada, y mi amiga también, decidimos no quedarnos a pasar la noche, mejor nos fuimos a nuestra casa, y para no asustar a las demás, no le contamos nada; porque es mejor así, entre menos sepa, será mejor.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿A que creen que se debió la voz que se escuchó?

Por mi parte, supongo en la casa hay un espanto que no le gusta el ruido, y como vio que estaba haciendo demasiado ruido, tomó la voz de su madre y les dijo que guarden silencio, y ustedes, ¿A que creen que se debió la voz que se escuchó?

 

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