La siguiente historia cuenta de un trabajador que al bajar al sótano del hospital, se encuentra con el alma de una enfermera.
Lo siguiente que le voy a contar me pasó hace varios años, cuando trabajaba en monterrey.
En esos años, en la empresa donde trabajaba nos mandó hacer un servicio al hospital IMSS.
Llegando al piso donde teníamos que trabajar, vimos que estaba cerrado, alguien lo echó candado. Como el encargo del lugar no tenía la llave, hizo que el trabajo se postergue por unos días.
Después de unos días al regresar, nos dieron la orden que teníamos que terminar lo antes posible, ya que estábamos muy atrasados, así que trabajamos hasta la madrugada.
Siendo casi las 2 a 3 de la madrugada, tenía que bajar al sótano para tirar unos costales de basura, mientras que mis amigos me esperaban en la salida.
Cuando bajé al sótano, y estando cerca de los contenedores de basura, escucho que alguien me llama por mi nombre.
Al inicio no presto atención y seguía en lo mío, en tirar los costales de basura.
Después de dar unos pasos, nuevamente escucho que me llaman por mi nombre.
En este caso, si le presté atención, así que miro hacia atrás, y veo que una enfermera me estaba llamando.
La enfermera vestía su típico uniforme, estaba todo de blanco.
Cuando lo vi bien, noté que sus ojos eran muy grandes, y al mismo tiempo, no se le notaba lo blanco que todos tenemos en los ojos, más se veía el color negro, que opacaba todo.
Cómo la enferma me llamó por mi nombre, le empecé hablar, preguntando que desea.
No habrá pasado más de 5 segundos, que de la nada, se empezó a oler algo muy desagradable, parecería como podrido.
Pensando que el contenedor de basura era lo que olía, me apresuré a tirar los costales de basura.
Al tirar los costales, me llevé una gran sorpresa.
La enfermera que hace poco lo tenía en mi espalda, no sé cómo lo hizo, pero apareció al lado del contenedor de basura.
Si esto no me diera miedo, lo peor estaba por ocurrir.
De la nada, la enfermera empezó a reír macabramente, que enseguida salí corriendo del lugar, y me fui con mis amigos.
Después de lo ocurrido, los días siguientes ya no me atreví a bajar al sótano, por temor que me vuelva aparecer la enfermera.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Se atreverían a bajar al sótano?
Por mi parte, claro que no, o bueno, no bajaría solo, por temor a que vuelva aparecer la enfermera fantasma, y ustedes, ¿Se atreverían a bajar al sótano?