La casa del fantasma

Esta historia, me fue contada por mi tío, y ocurrió cerca de los años 60.

En esos años, mi tío buscaba una casa donde vivir, y para su suerte, un amigo le avisó que cerca de la ciudad hay una casa que lo está vendiendo en años.

Cuando mi tío fue a preguntar por la casa, el dueño le dijo que se quiere deshacer de la casa y por eso lo vende a un precio muy bajo.

Mi tío sorprendido por el precio, le pregunta porque tan barato, acaso la casa está mal construidas o los cimientos están cediendo.

El dueño de la casa le dijo que no, no es nada de eso, que la casa está en perfecto estado, sino que tiene un problemita, que ha espantado a todos los compradores, y para no tener problemas contigo, en caso que me vayas a comprar la casa, te diré toda la verdad, y allí ya tu si decides comprarlo.

 

Le dijo, que la casa tiene un fantasma, y que al fantasma no le gusta que ingresen extraños, es por eso que todas las noches no les deja dormir.

 

Como mi tío no creía en nada de fantasmas, pensó que el señor al final no quería vender la casa, y por eso le cuenta de fantasmas.

Como el precio de la casa era casi regalado, mi tío le dice al señor, que hagamos un trato.

El trato era que se quedaría a vivir en la casa un mes, y si todo sale bien, al siguiente mes le compra la casa, que el pago lo haría en partes.

 

Como el dueño de la casa no tenía nada que perder, y un mes para el no era nada después de todo el tiempo que estaba intentando vender la casa, al final acepto el trato.

 

Al día siguiente, mi tío se mudó a la casa, llevó todo lo esencial para vivir.

 

Mi tío cuenta, que la primera noche pasó en la casa, parece que se sugestionó con las palabras que le dijo el dueño, porque presentía que alguien le estaba viendo.

Cuando mi tío estaba en el baño, escuchó que alguien le cambio el canal de la televisión. Del noticiero que estaba escuchando, de repente se cambio a un canal de música.

 

Pensando que alguien había ingresado en la casa, se apresura en el baño, y al salir, no ve a nadie, todo estaba silencio.

Cuando se dirige en la televisión, pensó que lo que escuchó, era porque el programa estaba en comerciales, así que espera que termine los comerciales, para que al final darse con la sorpresa, que alguien, realmente había cambiado de canal.

 

La noche siguiente, cuando estaba durmiendo, cuenta que de la nada, escucha que están conversando en la sala. En ese momento no pensó que se tratara de fantasma, sino que eran rateros. Así que haciendo bulla, se levanta de la cama, para que así los rateros sepan que la casa no está habitada.

Por más bulla que hacia mi tío, al final, parece que los rateros no le hacían caso, porque seguían hablando entre ellos.

Así que no le quedó de otra que actuar, ingresar en la sala, y enfrentarse a los rateros.

Mi tío cuenta que ni bien prenda la luz de la sala, ya tenía planeado en abalanzarse hacia los rateros, para que así les agarre de sorpresa.

 

Al prender la luz y al momento que estaba por actuar, repentinamente las voces se dejan de escuchar, y se da con la sorpresa que no hay nadie, todo está como lo había dejado.

 

Mi tío cuenta, que todas las noches que pasó en la casa, siempre pasaba algo raro, que el fantasma de la casa, no le dejaba dormir.

Todos los días que despertaba, amanecía muy cansado, hasta incluso llegó a pensar, que el fantasma se alimentaba toda la noche de su energía, y por eso que siempre despertaba con sueño.

Aun así, como no tenía donde quedarse a vivir, decidió seguir o al menos durar el mes, hasta encontrar otra casa.

 

La semana siguiente, cuando regresa del trabajo, al ingresar en la sala, allí fue que mi tío cambio de idea, y enseguida salió de la casa a toda carrera para irse a dormir en un hostal.

Siendo fin de semana, mi tío con unos amigos ingresan en la casa para que le ayuden a llevar todas sus pertenencias a otra casa, ya que tenía miedo de ingresar solo.

 

Ese mismo día, se dirige en la casa del dueño, y le dice que ni loco compraría la casa, que ya sabe porque nadie quiere quedarse a vivir en la casa.

 

El dueño le responde, que ya le dijo que en la casa hay fantasma que no quiere que ingrese ningún extraño en la casa.

Mi tío le dice que no, que el fantasma es lo de menos, que él no se va asustar por solo escuchar voces o ver sombras. Lo que vio la vez que regreso de trabajar, no se trata de un fantasma, sino de un demonio.

Cuenta que cuando ingresó a la casa y al prender la luz de la sala, vio como un demoño estaba yendo en dirección a su cuarto, y es por eso, que ni bien vio al demonio, dio media vuelta y se fue a dormir en un hostal.

 

El dueño de la casa le dice que es la primera vez que escucha algo así, porque los antiguos compradores solo le dijeron que vieron a un tipo muy alto que se les quedaba viendo como dormían.

 

Para suerte de mi tío, no compró la casa, y en las semanas siguientes pudo conseguir un lugar donde vivir.

La última vez que mi tío pasó por el lugar, cuenta que la casa lo habían derrumbado.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Cuántos días durarían viviendo en la casa?

Por mi parte, estoy seguro que no pasaría de unos días, porque ni bien escuche o presencia algo raro, enseguida buscaría una explicación, y en que caso que se trate de fantasmas, empacaría mis pertenencias y pediría mi reembolso, y ustedes, ¿Cuántos días durarían viviendo en la casa?

 

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