Hace varios años, en la época de la adolescencia, hicimos una apuesta con mis demás compañeros. La apuesta era demostrar nuestra valentía, y que mejor lugar, que ir a un cementerio de noche y caminar por todos los pabellones.
Como ya teníamos la edad suficiente para salir en altas horas de la noche, entre todos mis amigos nos reunimos cerca del cementerio.
De todos mis amigos, solo se presentaron 5 personas, de las cuales, mis amigos vinieron con su novia, es decir éramos 3 hombres y 2 mujeres.
Siendo alrededor de la 1 a 2 de la madrugada, esperamos que el vigilante se descuide para ingresar al cementerio.
Cuando ingresamos al cementerio, al instante nos alejamos del vigilante, yendo por un pasadizo.
No les quiero mentir, ingresar al cementerio de noche, no nos pareció nada terrorífico.
Después de caminar por varios minutos, nada era como nos habían contado, que nos podemos encontrar con un fantasma, o escuchar ruidos extraños. Todo el lugar estaba en completo silencio, hasta el punto que después de 10 minutos, nos aburrimos y decidimos salir del cementerio.
Cuando estábamos por salir, justo en ese momento, él vigilante pasa por el lugar, y para no tener problemas, decidimos escondernos, adentrándonos por un pabellón que no habíamos recorrido.
Al pasar por el pabellón, vimos varios nichos, uno encima de otro, hasta que de repente, ocurre lo menos pensado.
Mi amiga Laura de la nada nos dice, que le dejemos de jalar el cabello, que le está doliendo, que paren por favor.
Al cual, todos respondimos que nadie le ha jalado del cabello, además, porque lo haríamos.
Cuando nos adentramos más al pabellón, mi otra amiga, Keyla, de la nada se abalanza hacia adelante, al punto de caerse de una forma muy brusca al piso.
Cuando vimos que se cayó, pensamos que se tropezó y por eso todos nos reímos.
Keyla enojada nos dice con groserías, porque le empujamos, que les pasa, que tienen.
Todos quedamos sorprendidos de su reacción, y entre todos nos miramos quien fue capaz de empujarlo.
Como nadie dijo nada, Keyla y Laura nos dicen que caminemos al frente, que ellas irán detrás de nosotros.
Cuando nos adentramos casi llegando al final del pabellón, Keyla le dice a Laura, que le deje de estar tocando el hombro. Al momento de decir esas palabras, mira que Laura está al costado, un poco alejado de ella, y era imposible que le haya tocado el hombro.
Keyla en ese instante dice que nos detengamos, que algo raro está pasando.
Por alguna extraña razón, solo Keyla y Laura sentían que le tocaban el hombre, le jalaban el cabello, hasta lo empujaron, pero a nosotros, no nos pasaba nada.
Cuando nos detuvimos, pasó lo peor de todo. Laura estaba casi por caerse al piso, pero para suerte le pude agarrar del brazo.
Laura entre llorando nos dice que alguien le estaba ahorcando, no se podía mover, que salgamos de aquí, que se quiere ir a casa.
Como ya sabíamos que algo raro estaba pasando, y lo que estaba en el pabellón era un ser muy agresivo.
Raúl, el novio de Laura nos dice que salgamos del lugar, no vaya ser que después sigamos nosotros.
Al momento que salimos del pabellón, Laura se estaba quejando, diciendo que le estaba ardiendo todo el brazo.
Como hicimos bastante ruido al salir del pabellón, el vigilante al escuchar tremendo bulla, enseguida nos descubre.
Enojado y con tremendas groserías nos dice que estamos haciendo aquí.
Al momento que iba a responder, Keyla le dice que le está ardiendo la espalda, que por favor le ayude.
El vigilante enojado nos dice, eso nos pasa por ingresar a lugares donde no debemos, que sea la primera y última vez que lo hagamos, y si nos vuelve a encontrar nuevamente por el cementerio, dará parte a la policía.
Para suerte de nosotros, el vigilante nos acompañó hasta la salida del cementerio, y unas cuadras más abajo, pudimos tomar un taxi.
Al día siguiente nos enteramos, que Laura y Keyla, habían recibido rasguños en todo el cuerpo. Keyla recibió rasguños en toda la espalda y Laura en todo el brazo.
Hasta el momento, no sé porque el ser que habitaba en el pabellón, solo se ensañaba con las mujeres y no con nosotros.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Por qué crees que el ser solo lastimaba a las mujeres?
Por mi parte, supongo que el ser que enterraron en ese pabellón, habrá sido alguien que le gustaba hacer daño solo a las mujeres, o bueno eso creo, y ustedes, ¿Por qué crees que el ser solo lastimaba a las mujeres?