Recuerdo muy bien cuando me ocurrió algo muy extraño al ir en un hostal.
En esos años era muy joven, digamos que tenía alrededor de 18 a 20 años de edad.
Esa fecha estaba estudiando en la universidad, y en el salón donde estaba, había una morena, muy, pero muy hermosa.
Me dije a mismo que antes de acabar el ciclo me acostaría con la morena.
Para ganar puntos con la morena, le invitaba a salir todos los días al terminar las clases, y así poco a poco conseguir mi objetivo.
Después de unos meses, faltando unas semanas por terminar el ciclo, al fin se iba a cumplir lo que tanto ansiaba.
Recuerdo muy bien que era un día viernes, siendo las 8 de la noche, ese día el profesor nos dejó un trabajo grupal, al cual elegí como compañera de grupo a la morena.
Como ese día nos quedamos hasta tarde en la universidad y además que era día viernes, indirectamente le dije para ir a un lugar más privado, a ver que me diría.
La morena me respondió que sí, esto hizo que parara el primer taxi y decirle que nos lleve al hostal más cercano y barato. Recuerden, estaba en la universidad y no tenía tanto dinero.
El taxista nos llevó a un hostal que está por Tomas Marzano (LIMA – PERÚ), nos dijo que allí siempre lleva a todos los que le piden estar en privado con su pareja.
Al llegar al hostal, ni bien pago la tarifa y al estar a punto de ingresar al cuarto.
Algo no nos gustó, porque ni bien ingresamos al cuarto, sentimos un ambiente muy, pero muy pesado.
Con temor tuvimos que ingresar al cuarto, y al sentarnos en la cama, de inmediato nos paramos.
No sé cómo explicar, pero en el cuarto se sentía una sensación de pena, de miedo, como que alguien estuviera pidiendo ayuda.
Por más machito que creía parecer al frente de la morena, la morena notó mi miedo y me preguntó.
Sientes lo mismo que yo, ¿verdad?
No sé tú, pero yo no me quedo en este cuarto, salgamos de aquí, algo no me está gustando de éste cuarto, ya que poco a poco me está entrando miedo.
Tenía razón la morena, algo malo había sucedido en la habitación que no nos permitía quedarnos.
Si esto no fuera tanto, al momento de salir del cuarto y cerrar la puerta de la habitación, en ese instante vi una sombra.
No sé de quién pertenecía la sombra, ya que cuando ingresamos al cuarto, no había nadie, e incluso cuando ingresé al baño para lavarme no vi a nadie.
Además, quien se puede esconder en un cuarto tan pequeño, que a duras penas hay una cama y un baño muy pequeño.
Para no asustar a la morena, no le dije nada lo que vi al momento de cerrar la puerta del cuarto, porque ya estaba muy asustada y no quería que se asuste más de lo que estaba.
Al entregar la llave del cuarto, el recepcionista nos mira con mala cara y al mismo tiempo notó que estamos muy, pero muy asustados.
Para que no se arme ningún pleito, el recepcionista en voz baja nos dice tome su dinero porque no se han quedado nada de tiempo y que por favor, no cuente a nadie lo que pasó en aquella habitación, no quiere espantar a los demás.
Si me preguntan que pasó en esa habitación, ni yo mismo lo sé, ya que en aquellos años no había internet, todo se leía en periódicos.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Qué creen que haya pasado en la habitación?
Por mi parte, creo que una persona pasó a mejor vida de la peor manera y es por eso que su espíritu no deja que nadie se quede en la habitación, y ustedes, ¿qué creen que pasó en la habitación?