Encuentro con los condenados en el campo

La siguiente historia me fue contada por un amigo en el colegio, cuando estaba en la secundaria.

Hace mucho tiempo, en el pueblo donde vivía el abuelo de mi amigo, cuenta, que al terminar los festejos del carnaval, su abuelo, junto con sus primos se regresan a casa en altas horas de la noche. Mientras están yendo de camino a casa, por el camino ven que alguien está a varios metros delante de ellos.

 

Mi abuelo extrañado de ver a alguien solo en el campo en altas horas de la noche, al darle alcance, se da con la sorpresa que era un borracho.

Uno de los primos, le pregunta al borracho que hace solo por estos lugares, pero como la persona estaba pasada de copas, no podía responder, a duras penas se mantenía de pie.

 

De repente, uno de los primos, desde lo lejos, ve que hay un grupo de personas que están viniendo hacia ellos.

Mi abuelo pensó que el grupo que venía, era el amigo del borracho. Hasta que una de las mujeres que venía con mis primos, le dice a los demás que se esconda, que lo viene hacia nosotros no son personas, sino condenados.

Mi abuelo y los primos también estaban un poco pasado de copas, pero todos se podían mantener en pie.

Como estaban pasado de copas, ellos no podían ver de lejos y mucho en la oscuridad.

Mientras más se acercaba el grupo de personas, otra prima le dicen a los demás, que se escondan, que lo viene no son personas, sino condenados, porque vio como están votando candela por la boca.

 

Tal parece que mi abuelo también notó que los seres que venían no eran personas, así que les dice a los demás que le ayuden a levantar al borracho para esconderse, pero como el borracho estaba muy pasado de copas.

Cada vez que lo querían cargar, el borracho se movía de un lado para otro, no dejaban que le ayude.

Como los condenados ya estaban cerca de ellos, una de las primas saca una manta y le cubre al borracho, para que así los condenados no lo vean.

 

Mi abuelo cuenta, que cuando se escondieron en las piedras, vieron como los condenados, cada vez que conversaban, votaban candela por la boca.

Cuando pasaron por el borracho, tal parece que no lo vieron, así que siguieron su camino.

Luego de unos minutos, cuando los condenados se marcharon del lugar, todos salieron.

 

La prima que cubrió al borracho con la manta, le dice a los demás que no pueden dejarlo en este lugar, no vaya ser que los condenados regresen.

Cuando uno de los primos, quitó la manta al borracho, lo que vieron, les dejó muy asustados.

Resulta, que al levantar la manta, vieron que el borracho era un esqueleto. Tal parece que los condenados se lo comieron y al mismo tiempo se llevaron su alma.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Han escuchado historias de condenados?

Por mi parte, si he escuchado varias historias de los condenados, lo cual mayormente las historias proviene de la sierra, y ustedes, ¿han escuchado historias de condenados?

 

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