La siguiente historia lo leí hace varios años en alguna página de internet.
Hace un tiempo atrás, tenía un carro que lo usaba para hacer transporte, así que lo usé para transportar a un grupo de alumnos en su viaje de promoción.
La promoción tenía como destino ir a Junín (Perú), y como era la persona que transportaba a los niños, corría con toda la responsabilidad.
El viaje que tuvimos fue excelente, lo pasamos muy bien, pero lastimosamente se acabó.
Al estar de regreso a la ciudad en altas horas de la noche, pasando por una carretera muy desolada en Junín, a varios niños les da por ir al baño.
Como mi carro no cuenta con baño, tuve que detener el carro, y decirles a los niños que orinen afuera.
Al abrir la puerta del auto, entró un frio muy tremendo, así que para no pasar frio, les digo a los niños que orinen afuera, pero que no se alejen demasiado.
De los padres de familia que iban con nosotros, nadie acompañó a los niños, todos tenían frio.
Luego de unos minutos, de los niños que bajaron, casi todos empezaron a regresar al auto.
Al hacer la cuenta, faltó que regrese un niño.
De inmediato empezamos a decir el nombre en voz alta del niño que falta, diciendo que ya es hora que regrese, pero por más que decíamos su nombre en voz alta, nadie respondía.
Al preguntarle a los demás niños a que parte se fue el niño que falta.
Los demás respondieron que se fue por tal lugar.
Como era responsable de los niños por hacerle bajar solos del auto en altas horas de la noche sin compañía de ningún adulto, no me quedó de otra que salir en su búsqueda.
De los padres de familia que nos acompañó, también unos cuantos se bajaron a buscar al niño.
Como en mi caía toda la responsabilidad, me tuve que ir cada vez más lejos, hasta que escucho que alguien está llorando.
Al acercarme al lugar del lloriqueo, desde lo lejos veo que era el niño que faltaba.
Enojado le pregunto al niño, ¿qué haces demasiado lejos del lugar?
[H4T] No les he dicho que no se alejen demasiado. [/H4T]
El niño estaba muy, pero muy lejos de donde estaba el carro estacionado.
Entre llorando dice que un señor le estaba siguiendo cuando él iba a orinar.
Al preguntarle que señor, si no hay nadie más que nosotros.
El niño, me dice, mira allí viene el señor que nos está siguiendo.
No sé qué me dio, pero al ver al señor me dio miedo y más aún de cómo estaba vestido y de lo que llevaba en la mano.
El señor que venía hacia nosotros, vestía un poncho que le cubría casi todo el cuerpo y en la mano llevaba una herramienta para cortar. Mientras más se acerba hacia nosotros, noté que el señor era muy alto, y se le vía que algo maro quería hacernos.
No me quedó de otra que cargar al niño y llevarlo hacia el carro.
Mientras cargaba al niño, el niño decía que corra más rápido que el señor está muy cerca de nosotros.
Cuando estaba llegando al carro, vi que algunos padres estaban afuera buscando al niño.
Desde lo lejos le grito que todos ingresen al carro de inmediato, porque corremos peligro.
Ni bien llegué al auto, cerré la puerta, hasta que de pronto la persona desconocida que nos estaba siguiendo, nos dio alcance.
Todos los padres de familia vieron que el señor estaba golpeando la puerta para que les abra.
Hasta que uno de ellos dijo:
[H4T] [N] Un PISHTACO. [/N][/H4T]
Al escuchar la palabra Phistaco, puse en marcha el auto.
Desde la ventana, se veía que el PHISTACO poco a poco se iba perdiendo.
El padre de familia que dijo que es un Phistaco, nos dijo que anduvimos con suerte, porque si no hasta aquí hubiéramos llegado.
[H3] Les hago la siguiente pregunta: [/H3]
[H4F] ¿Cómo hubieran reaccionado si se encuentran con el Phistaco? [/H4F]
Por mi parte, estoy seguro que hubiera reaccionado de la misma manera, ni bien veo al Phistaco, hubiera salido corriendo del lugar, o bueno eso creo, y ustedes, ¿cómo hubieran reaccionado, se enfrentarían al Phistaco o saldrían corriendo?