Hace varios años cuando vivía en la selva, mi papá nos contaba varias historias de terror, una de ellas hasta el momento lo recuerdo muy bien.
La historia es la siguiente:
El hijo mayor de una familia de campesinos, siempre paraba tomando en las tabernas. Todo el dinero que ganaba en su trabajo se lo gastaba en bebidas.
En una de las noches cuando el joven se quedó tomando en la taberna hasta la madrugada, al estar de regreso a su casa, ve que está amaneciendo, así que se dirige a toda carrera a la chacra para ayudar a su papá.
Al estar yendo a la chacra, por el camino se encuentra a su padre.
Su papá enojado le dijo que lleva varias horas esperando, además que se está haciendo muy tarde y esto no le va a gustar al patrón, por eso deben de ir por un atajo.
Su papá le dijo que le siga, que irán por un atajo que él conoce muy bien.
Como el joven estaba pasado de copas, no preguntó nada y siguió a su papá.
Su papa le llevaba por un camino muy ancho, pero poco a poco mientras más caminaban, el camino se hacía más angosto y a la vez más peligroso.
Luego de unos minutos, su papá le dice a su hijo:
Hasta aquí llego yo, y de inmediato desapareció del lugar.
El joven al ver que estaba siguiendo al “Chullachaqui”, de inmediato le pasó la borrachera y se fue corriendo de regreso a casa, o bueno, eso pensaba.
Al estar de regreso a casa, se da cuenta que no conoce el lugar, todo era extraño para él, estaba perdido.
Por más que caminaba no lograba encontrar el camino a casa.
Luego de unos días la familia preocupado por su hijo, le van a buscar por todas partes, hasta que al fin le encontraron.
La familia pensando que el susto había pasado, se dan cuenta que su hijo no era el mismo, había perdido la razón.
Después de llevarlo a casa, mandaron a traer a un curandero para que ayude a su hijo.
El curandero al llegar a casa, al ver al hijo de la familia, de inmediato dijo:
Se encontró con “El Chullachaqui”.
El curandero dijo que su hijo perdió el alma, y para que regrese a la normalidad, deben de recuperar su alma que se ha perdido del susto.
Luego de unos minutos, el curandero preparó todo para ir en busca del alma del hijo perdido.
Llegando la noche, la familia pensando que el curandero no vendría y que no fue buena idea en pagarle adelantado, al momento que iban a salir, justo en ese momento ven venir al curandero.
La familia le dice al curandero si encontró el alma de su hijo, al cual el curandero dando una seña con la cabeza le respondió que sí.
El curandero dando señas, le dice a la familia que salgan del cuarto, que le dejen solo a él y a su hijo.
Después de una hora, el curandero salió de la casa y les dijo a la familia que no despierten a su hijo, que mañana cuando despierte, volver como era antes.
Al amanecer, tal como dijo el curandero, su hijo despertó y volvió en sí, recobró la razón.
Allí fue cuando el hijo le contó todo lo que había pasado cuando estaba yendo a la chacra.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Han escuchado hablar del Chullachaqui?
Por mi parte, si escuché varias historias, de las cuales poco a poco estoy contando todo lo que recuerdo, y ustedes, ¿saben otras historias del Chullachaqui?