La siguiente historia nos fue compartida por: ANIVAL CUEVA GARCIA – Perú.
Dejo el enlace donde compartió su relato, tal como lo escribió.
Les voy a contar una historia real.
Yo conseguí una calavera y lo puse en mi taller de imprenta, porque un amigo me lo recomendó, ya que anteriormente habían asaltado mi taller; se habían llevado mis compresoras de mi maquinas impresoras. Entonces tomé la decisión de llevar a una calavera al taller.
Ahí viene la historia:
Resulta, que una noche el taller se quedó en oscuras y tenemos que cerrar el local. En eso de la madrugada, entran dos rateros por el techo al local, y comienzan a agarrar las cosas. Cuando de pronto, se prende dos foquitos, así bajitos.
Cuando uno de ellos se acerca para ver de frente, se prende los ojos de la calaverita. De la impresión, los delincuentes no saben qué hacer, y del susto comienzan a correr y a llamar a los otros compinches para que lo saque del local.
Nosotros habíamos confiado en la almita de la calavera y le pusimos de nombre “Armando”, y siempre le llevábamos su hoja de coca y su cigarritos para que nos cuide.
Así que en la mañana siguiente, encontramos a los rateros asustados, temblando, y los llevamos a la comisaria para que lo detengan.
En la comisaria empezaron a decir, que la calavera toda la noche les estuvo asustando.
Para terminar la historia, al final, declararon que ellos nos habían robado la vez pasada.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Han escuchado historias parecidas a lo narrado?
Por mi parte, si escuché varias historias acerca de lo narrado, y en casi todas las historias, la calavera siempre es el guardián de la casa. Siempre cuando un extraño ingresa a casa para hacer alguna maldad, la calavera como guardián del lugar, los protege, y ustedes, ¿Han escuchado historias parecidas a lo narrado?