El fantasma de una niña en el sótano

Hace varios años, cuando ingresé a trabajar en una bodega, aparte de atender, me quedaba hasta el final realizando la limpieza.

La bodega tiene un baño, al cual para ingresar, se debe de bajar la escalera y doblar para la izquierda, digamos que está en un semisótano.

 

Después de llevar trabajando casi 4 meses en la bodega, nunca había usado el baño, hasta que en una de esas lo tuve que usar de emergencia.

Después de terminar de limpiar el local, necesitaba ingresar al baño, pero al ingresar me doy cuenta que una niña está usando el baño, al cual de inmediato salgo, y me quedo esperando que la niña termine.

 

Estaba en la puerta por más de 10 minutos y la niña que no salía.

La dueña de la bodega al verme que estoy en la puerta del baño, me pregunta, que hago parada afuera, porque no ingreso.

Cuando le respondí que estoy esperando que salga la niña, el tono de voz de la dueña del local cambió, y me dijo que aguante hasta llegar a casa, que la niña siempre se demora en salir.

 

Bueno, la dueña tenía razón, porque ya había pasado más de 10 minutos y la niña no salía.

Al final no quedó de otra que aguantarse hasta llegar a casa.

 

Después de unos días, en la hora de almuerzo, quise ingresar al baño, pero al ingresar, nuevamente veo a la misma niña bajando las escaleras para ingresar al baño.

No quedó de otra que esperar en la puerta que la niña salga del baño.

Estuve esperando por más de 10 minutos y la niña que no salía.

Al tocar la puerta y decirle a la niña que se apresure en salir de baño, no me respondía.

 

La hija de la dueña del local al ver que estoy afuera de la puerta del baño, me pregunta, porque no ingreso al baño.

Al responder que una niña está en el baño y hasta ahora no sale. La hija me pregunta, ¿cuál niña?

Extrañado le respondí, si una niña está en el baño, pero hasta ahora no sale.

La hija me dice, que raro, aquí no hay ninguna niña, y no ha venido ninguna visita con sus hijas.

 

Cuando la hija abre la puerta e ingresa al baño, al bajar las escaleras no ve a nadie. Desde adentro del baño me dice que no hay ninguna niña, me lo abre imaginado.

Al ingresar al baño y bajar la escalera, era cierto, no había nadie.

Entonces, ¿qué fue la niña que vi en el baño?, hasta incluso pensé que lo había imaginado.

 

Pensando que todo sería de un día, la semana siguiente, se repite la misma historia. Al comentar lo ocurrido a la dueña de la bodega, al final me cuenta toda la verdad.

Ella me cuenta, que también vio varias veces a la niña, pero nunca supo porque se aparece en el baño, y para no asustarme, no me quiso decir la verdad.

 

Lo bueno de todo, era que la niña no hacía ningún daño, solo se aparecía por unos segundos y luego desaparecía.

Al pasar los días, ya me acostumbre a la presencia de la niña, y el miedo que tenía en un inicio, se pasó.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Se acostumbrarían a la presencia de una fantasma?

Por mi parte, creo que si, claro, siempre y cuando que no me haga ningún daño, y ustedes, ¿se acostumbrarían a la presencia de un fantasma?

 

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