La siguiente historia de terror, relata la experiencia tenebrosa que le ocurre a un campesino, que al salir de su casa en dirección a su chacra, se encuentra con un misterioso jinete que le obliga subir a su caballo.

El nieto de mi abuelo vivía en la sierra, toda su vida trabajó en el campo, sembrando y cosechando en su granja. Cuando el gallo canta, era hora para que se despierte, ya se había acostumbrado a ese horario. Uno de esos días, el gallo cantó más temprano de lo habitual, así que pensó que se hizo de mañana, porque cuando vio afuera, todo el lugar estaba claro. No se dio cuenta que había luna llena.
Pensando que ya se hizo muy tarde, se alistó lo más rápido posible y se fue corriendo a su chacra, su chacra está a unos 20 minutos de caminata.
Mientras que está caminando por un sendero, presiente que alguien le está siguiendo, pero no le presta atención. Pensó que los demás campesinos también están yendo a su chacra. Cuando ya está por llegar, desde lo lejos, mira que un jinete a todo galope se le está acercando.

El jinete le dice: Campesino…, qué estás haciendo por este sendero en altas horas de la madrugada, no sabes lo peligroso que es caminar por estos lugares. A estas horas pasan varios demonios, y más aún…, cuando hay luna llena. Tienes suerte que te encontré antes que mis hermanos, sino ellos te comerían. Súbete a mi caballo, antes que venga mis demás hermanos. Me vas acompañar hacer un encargo.
El campesino le dijo que no, que por favor le deje seguir su camino, ya falta poco para que llegue a su chacra.
El jinete le responde: Si no te subes a mi caballo, me llevaré tu alma. Haz caso y sube al caballo, no lo repetiré dos veces. Mis hermanos no tardan en venir, y créeme…, ellos no serán tan bueno como yo.
El campesino con mucho miedo sube al caballo negro del jinete, temiendo que si no le hace caso, le pueda llevar su alma. El jinete le lleva a una casa muy alejada del pueblo, y le dice al campesino:
Pase lo que pase, no grites…, y no trates de escapar. Si lo haces…, tú serás el siguiente.
Cuando entró el jinete a la casa, se escuchó un fuerte grito muy tenebroso. El campesino se quería escapar, pero su cuerpo no le respondía. Estaba con mucho miedo, además…, el caballo lo estaba viendo para que no se escape.

Cuando el jinete salió de la casa, le dijo que le ayude a cargar un costal muy pesado. El campesino ya se imaginaba lo que había en el costal. Era el cuerpo de aquel hombre, que había gritado hace unos instantes.
Después de subir el costal encima del caballo, el jinete le lleva al campesino a una cueva, pero antes le dijo.
Veas lo que veas…, no corras…, porque si lo haces, te comerán mis hermanos.
El campesino estaba con más miedo, después de escuchar las palabras del jinete.
Al entrar a la cueva, el campesino quedó sorprendido con todo lo que veía. El lugar estaba lleno de joyas preciosas y de varias calaveras. Además…, cada vez que se acercaban a la luz, le daba más miedo, porque se escuchaba sonidos que no pertenecían a ninguna persona o animal, era algo desconocido.
Después de unos minutos, los demonios se acercaron al jinete y le preguntaron: ¿Nos podemos comer al humano que has traído?
El jinete le respondió: Dejen en paz al humano, en el costal le traigo su cena.
Campesino…, baja el costal de mi caballo y entrégaselo a mis hermanos.
Los demonios comenzaron a comer, hasta que el jinete le dice al campesino: Sígueme si quieres vivir, ahora te llevaré a tu casa.
Cuando llegaron a la casa del campesino, el jinete le da de regalo un bolso, pero antes le dio una advertencia: No abras el bolso en 3 días, sino quieres echar a perder tu recompensa.
Éste regalo es por la ayuda que me diste, al cargar y subir un saco tan pesado al caballo.

Después de 3 días, el campesino estaba con miedo de abrir el bolso, pensando que algo malo contenía en su interior, así que lo dejó en el olvido.
Pasó el tiempo, y el campesino contrajo una enfermedad muy grave. No contaba con los recursos suficientes para atenderse, pensó que la muerte ya venía por él. Hasta que esa noche, recuerda todo lo que le había ocurrido hace varios años atrás. Recordó del regalo que le dijo el jinete, que por cierto, hasta ahora no lo abría.
Como no tenía nada que perder, porque ya estaba próximo a la muerte. El campesino abre el bolso, y se llevó una gran sorpresa con lo que había en su interior.
La bolsa tenía una gran cantidad de piedras de oro, era la misma que vio en la cueva. Con todo el oro que tenía, se pudo recuperar de su enfermedad, y vivió el resto de su vida de una manera muy cómoda.
Esa misma noche, le da las gracias al jinete, porque gracias al regalo que le dio, pudo seguir viviendo.

Les hago la siguiente pregunta:
¿Subirían al caballo del jinete?, y…, ¿En cuánto tiempo abren el regalo que le dio, o lo dejarían al olvido?
Por mi parte, estoy seguro que también subiría al caballo, y todo sería por temor a que se pueda llevar mi alma, y del regalo que me dé, lo dejaría en el olvido. Y en caso que después de años me acuerde del regalo, capaz lo abra, y ustedes, ¿Subirían al caballo del jinete?, y…, ¿En cuánto tiempo abren el regalo que le dio, o lo dejarían al olvido?
