El alma de mi amiga

En los años de universidad, estaba con una depresión por terminar con mi enamorada, un poco más y me iba al más allá, sino fuera por la ayuda de una amiga, ahora no les hubiera contado lo que me tocó vivir.

 

Después de terminar la universidad, me separé por completo de todas mis amistades, cada uno hizo su vida.

 

Luego de varios años, lamentablemente perdí mi empleo, la empresa donde trabajaba dio de baja a varios trabajadores, no sirvió de nada estar en la empresa por varios años.

No quedó de otra que mandar las hojas de vida a varias empresas, esperando que alguna me llame.

En todas las empresa que me presentaba, siempre me decían te vamos a llamar, esté atento, pero nunca llamaban.

 

Mi novia al ver que ya no tenía el dinero suficiente, que ya no salíamos como antes, cada día se empezaba aburrir y siempre me insinuaba en terminar la relación.

 

Como no tenía ningún trabajo, me quedó hacer taxi, todo el día ponía a trabajar mi auto.

Tener un auto me ayudó de mucho, haciendo taxi ganaba un poco más de lo que me pagaban en mi antiguo trabajo, claro también era un poco estresante estar sentado todo el día en el carro.

 

En una de esas noches, un pasajero me pidió una carrera a un hostal, el hostal quedaba a unos 10 minutos.

Después de llevarle al hostal, cuando estaba a punto de irme del lugar, veo a mi novia saliendo del lugar con otro hombre.

Enojado bajo del carro y le recrimino lo que ha hecho, no pude creer que ella me sea infiel.

Mi novia dijo que la relación ya había terminado, que ya no me quiere, que siga con mi vida y la deje en paz.

No pude creer lo que mi novia me decía, sus palabras fue como un fuerte puñal en el corazón.

Su nueva pareja de mi novia también decía que la deja en paz, si la vuelvo a molestar me la vería con él.

Al tomarle del brazo a mi exnovia, su pareja reaccionó y me dio un golpe en la cara, quiero aclarar que el golpe que me dio, no me dolió, no sentí nada.

Lo que más me dolió fue lo que me dijo mi exnovia cuando le agarré del brazo.

Solo estuvo conmigo por lástima, solo estaba conmigo hasta que ella encuentre a alguien mejor, y ahora que estoy sin trabajo fue el momento indicado en dejarme, no quiere estar con un perdedor.

Luego de esas palabras se fue con su nuevo novio.

 

Las palabras de mi exnovia me hicieron entrar con un enojo al carro, estaba fuera de mí, no me importaba lo que pasara.

Sin darme cuenta vi que pasaba varios semáforos a toda velocidad.

Lo bueno, bueno, no sé si es bueno o malo, pero no había ningún carro de policía en los alrededores para que me detenga.

Yo seguía con el carro a toda velocidad, quería terminar con este sufrimiento de una vez por todas, hasta que desde lo lejos, veo a una mujer haciendo la parada del taxi. La persona que estaba haciendo la parada del taxi era una amiga que me ayudó hace varios años en la universidad.

Al detenerme, mi amiga me reconoce y me dice qué te pasa, porque estás conduciendo tan rápido, si sigues así vas a sufrir un accidente.

Luego de calmarme le cuento lo sucedido, mi amiga dice para irnos a tomar un par de bebidas.

 

Llegando a casa, nos tomamos un par de bebidas, allí le cuento todo lo que me sucedió.

Quiero mencionar que cuando hablé con mi amiga aquella noche, me calmé por completo y a la vez me sentí aliviado, todo el dolor que tenía conmigo se pasó enseguida.

Esa noche dormí como nunca, había una paz por todo mi interior.

Al ir al cuarto de visita a despertar a mi amiga, vi que mi amiga no estaba, pensé que se fue a primera hora.

 

Luego de unos días, un amigo me llama al celular diciendo que harán una reunión cerca de donde vivo.

Allí iba a ir con gusto pensando que me iba a encontrar con la amiga que me ayudó.

 

Llegando el día esperado fui a la reunión, todo el grupo se sorprendió al verme, porque en todas las reuniones que hacían, nunca me presentaba.

 

Aquella noche me quedé esperando a mi amiga hasta que termine la reunión, pero lamentablemente no venía.

Al preguntar a una de sus amigas por ella, ella me responde:

Acaso no te has enterado, ella falleció hace un año atrás, la semana pasada es un año que pasó a mejor a vida.

 

No pude creer lo que me decía, entonces la que vi aquella noche era el alma de mi amiga que vino ayudarme de nuevo cuando más lo necesitaba, desde el más allá me sigue protegiendo.

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Ustedes han recibido la ayuda de un familiar?

Por mi parte, hasta ahora no, pero mis amigos juran que sí.

Cuando ellos estaban por cruzar la pista, escucharon la voz de su papá que le decía no cruces, quédate donde estás.

A los pocos segundos, un taxi pasa a toda velocidad ignorando el semáforo, si mi amigo hubiera cruzado el taxi lo hubiera atropellado.

 

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