Asustando al vigilante del cementerio
Cuando era el cumpleaños de mi amigo Marcos, nos quedamos tomando hasta no dar más cerca de un cementerio. Después de unas horas, estando pasado de copas, decidimos ingresar al cementerio. Al ingresar, empezamos a caminar por todos los pabellones, hasta que de repente, desde lo lejos, vimos que un vigilante estaba haciendo su guardia. Como el vigilante no se dio cuenta de nosotros, mi amigo Marcos me dice…