La llamada de mi tío

En el año 2010, cuando vivía en España, recibí una llamada muy extraña, que en un inicio pensé que era un broma de mal gusto. La llamada que recibí era de mi tío, que en paz descanse. Mi tío me dijo porque no voy a su casa, si él sabe que debo de estar presente el día de hoy.   La llamada que recibí fue muy extraña, porque ese mismo…

La abuela de la hacienda

Siendo fin de mes, mis amigos me dijeron para asistir a una fiesta. El lugar donde se haría la fiesta, era en una hacienda, la hacienda le pertenecía a un amigo. Como en esos años éramos jóvenes, todos se apuntaron, ya se imaginaran que tan buena estuvo la fiesta.   Todo estuvo bien, hasta que pasó, lo menos pensado. De la nada, ingresa una abuela a la casa y con…

La ultima ayuda de mi padre

En los 90, cuando perdí a todos, no tenía a quien recurrir y mucho menos dinero con que sobrevivir. Una de mis amigas me dice que hay una manera de ganar dinero. En esos años era muy ingenua, no sabía a qué se refería, así que tontamente le dije que sí, que quiero ganar dinero. Mi amiga me dice que mañana pasará por mí, que vendrá con unos amigos.  …

Sombras malignas en el cuarto

Cerca de los años 70, cuando mi familia nos dejó al cuidado de mis abuelos, en su casa, ocurrió algo muy raro. Mis abuelos de mala gana les dijeron que se harían cargo de nosotros, pero solo sería una semana, y si no regresan mis padres, nos dejarán a nuestra suerte. Mi abuelo nos dice que nos podemos quedar en la habitación de al fondo, que hay una cama para…

El hombre alto

Recuerdo que algo raro me ocurrió cuando era niño. En esos años, mi madre me dice que nos quedamos en la casa de mi abuela por un mes, mientras mi papá se queda trabajando en la ciudad. La casa de mi abuela es de dos pisos, y en el primer piso es donde está la televisión. Después de unos días, siendo de noche, estuvimos en la sala viendo televisión, hasta…

El alma de la abuela

En la villa donde vivo, recientemente una abuelita empezó a vender pan. En esos años, como no tenía dinero suficiente para cenar todas las noches, solo comía pan para engañar al estómago. La abuela que vendía pan, me sorprendía, porque no importa que llueve o haga bastante frio, siempre la veía todas las noches cerca de una farmacia. Hasta incluso, recuerdo que en unas de las noches, que salía muy…

El árbol de mi casa

La fecha que estábamos en temporada de calor, me quedé solo en la casa, ya que mis padres se fueron al supermercado. Como en la casa hacía un calor insoportable, me fui al patio para acostarme en la hamaca. Para suerte de nosotros, en el patio hay tenemos unos árboles, que allí pusimos nuestra hamaca.   Después de una hora que estaba acostado en la hamaca, escucho la voz de…