Brujería impregnada en casa

La siguiente historia, lo encontré en uno de los comentarios de una página de internet, y como me pareció interesante, lo copio y pego con algunas modificaciones.

Para que todos lo puedan entender, cambié algunas jergas, y agregué, eliminé o modifiqué algunos textos para que sea comprensible.

 

La historia trata de brujería, que primero le hicieron a una esposa y al final, la brujería quedó impregnada en la casa.

 

Bueno todo parte así: Resulta que la familia de mi suegra, son gente bien rara, se casan entre primos, hay mucha envidia, y hay una mujer en especial, que práctica magia negra, con la cual, yo me llevo muy mal, porque la encaro y luchamos a ratos.

  

El tema con la señora es:

Un día tuvimos un encontrón grande, porque la descubrí tratando de hacer algo en contra de mi señora, y por supuesto no lo iba a permitir.

Enojado le dije un par de groserías y le prohibí que se acerqué a mi esposa.

Como vio que con mi esposa no podía hacer nada, se fue en contra de mi suegra.

En ese momento ya estaba más enojado que nunca, así que le prohibí que llamara y que se acercara a mi familia.

 

La cosa es que en ese tiempo vivíamos en el centro de Santiago, y ella a unas dos cuadras de nuestra casa.

  

Después de unos días, apareció sin explicación, tierra muy negra en la puerta de la casa. Yo no lo supe a qué se debía o de que se trataba, hasta que muy después comprendí todo.

La cosa es que espesaron a ocurrir cosas muy raras, como por ejemplo, los aparatos eléctricos, se encendían solos, incluyendo peluches con pilas.

 

Hasta que un día comenzó a salir un olor muy raro, era como algo podrido. Busque el olor por todos lados, pero no podía identificar de donde era, hasta que de pronto se me ocurrió llevar un perro a la casa. El perro empezó a rasgar la habitación de mi suegra (ella siempre ha vivido con nosotros), llegue a la pieza la abrí y salía un hedor a pudrición muy grande. Levante el colchón de su cama, para ver si había algún muerto abajo, o un ratón, pero nada.

De pronto, cual sería mi sorpresa, cuando al mirar debajo del colchón, veo miles, pero miles de gusanos blancos y pequeños saliendo de entre el colchón, era una cosa, realmente asquerosa.

 

Obviamente, no podía votar el colchón, así que lo queme, con todo y bichos, y cuando se estaba quemando, salió desde el interior una cantidad de moscos que nunca había visto tantos juntos, que volaron, unos a la pieza de mi suegra y otros simplemente se fueron.

La cosa es que estuve más de una semana, echando insecticida y matando moscos con un matamoscas o con un diario, no podía hacer más.

Era lúgubre entrar a las piezas(cuarto-habitación) y encontrar las paredes negras, llenas de moscos, hasta que al fin logre matarlos o ahuyentarlos, pero lamentablemente, no acabo ahí.

 

Una vez pudieron ser eliminados, comenzamos a sentir ruidos en una habitación contigua a la de mi suegra, que estaba deshabitada, ósea, era para guardar cachivaches, que normalmente yo ocupaba, por ende, estaba seguro que no habían ratones. Pero los ruidos que se escuchaban, eran golpes, así como que alguien está dando palma contra la pared.

Entre a la habitación al día siguiente y no había nada, bueno, no funciono la luz de esa pieza (cuarto-habitación), y se sentía un frio tremendo, distinto a las otras habitaciones, si bien la casa era antigua, no era normal el frio.

  

Queriendo detener los ruidos que escuchaba, usé algunos truquillos que conozco y ninguno me dio resultado, inclusive, llamé a un cura para que me ayude, pero lamentablemente, el cura, no quiso ingresar a la habitación de los sonidos.

 

Hasta que un día, apareció un amigo del colegio, y me dijo que sabía que yo lo necesitaba. Con el preparamos algunas cosas y decidimos iniciar un rito para poder eliminar a esta cosa que nos atormentaba, así que armados de valor, no nos quedó otra que realizarlo en la habitación de los sonidos.

 

Esperamos que sea de noche para comenzar, alumbrados por la luz de un par de velas y cuando estábamos terminado de hacer nuestro llamado. Se escuchó como una especie de sonido gutural y un gran golpe, como si alguien hubiese dado un palmazo contra la pared.

La cosa es que en ese minuto se apagaron las velas y decidimos dejar hasta ahí nuestra labor. Lo raro era que estábamos calmados, la verdad, no sé si dio buen fruto, pero la tranquilidad que a mí me absorbió, me impresiona hasta hoy.

 

La cosa es que al otro día, fui a esta habitación con mi amigo Ramón, y en la pared, estaba marcada una forma, no les voy a decir de una persona, porque sería mentira.

 

Pero era una imagen como circular, con los bordes no definidos, pero se notaba que había sido quemado todo ese sector. La cosa es que esto se calmó como por 2 semanas y después regreso más fuerte y más pesado, ya que ya no era solamente palmadas contra la pared, sino que también, eran alaridos, no de animal, pero eran muy raros.

La cosa es que se empezaron a caer cosas en distintas partes de la casa, como cuadros, vasos, ollas llenas de comida, y entre otros. Y ni hablar de las camas, porque estaban todas desechas, así que no me quedo otra, que tomar la única decisión sabía que podía hacer, el cual era, cambiarme de casa y dejar todo tal cual y como estaba.

Es decir, empezar de cero nuestras vidas, limpiando y protegiendo nuestro nuevo hogar. De ahí nunca supe más de lo que pasaba con esa casa, lo que si les puedo contar es que esta señora, sufrió un grave accidente, que yo no tuve nada que ver, y era quedó completamente deformada en su cara, como si alguien le hubiese tirado ácido.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Han escuchado de la brujería?

Por mi parte, si he escuchado varios casos de brujería, y de los cuales, la gran mayoría termina mal, y si creer o no, ya queda a decisión de cada uno, y ustedes, ¿Han escuchado de la brujería?

 

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