La siguiente historia de terror, cuenta de una joven mujer que al estar de camino a casa, escucha unos llantos muy desgarradores que proviene cerca del rio.

Una noche cuando estoy regresando a casa por un camino desolado, desde lo lejos escucho los llantos de una persona. Pensando que algo malo le había pasado, me dirijo a toda carrera para ayudarlo. En ese momento no pensé nada malo, mi propósito era solo ayudar.
Llegando al lugar, veo a una anciana muy pequeña que está llorando en la orilla del rio.
Al preguntarle a la anciana, ¿por qué está llorando?
La anciana me responde: No puedo cruzar el rio, quiero cruzar al otro lado, pero la corriente del rio es muy fuerte, y no hay nadie quien me ayude.
Toda buena gente, le digo que se sujete lo más fuerte que pueda de mi espalda, le ayudaré a cruzar el rio.
La anciana enseguida se sujetó con toda su fuerza, y me dice: pase lo que pase, no me sueltes, si no la corriente me llevará.

Cuando estoy cruzando el rio, a mitad de camino, se siente que el peso de la abuela aumentó. No era lo que había cargado en un inicio. No pregunté nada, y sigo cargando a la abuela.
Faltando poco por terminar de cruzar el rio, la abuela se puso más pesado, que por casi la dejo caer al rio. Estando por rendirme, la abuela me dice: Por favor no nos sueltes, si nos caemos al rio, nos ahogaremos, ya falta poco para llegar a mi destino.
¿Ahogaremos, sueltes?
Si solo estoy cargando a la abuela, o ¿a quién más estoy cargando?
Terminando de cruzar el rio, al momento que bajé a la abuela de mi espalda, mi cuerpo se puso frio cuando me dijo.
Gracias por llevarnos a nuestro destino, al fin podemos descansar en paz.

Al escuchar estas palabras, me entró un gran miedo de mirar hacia atrás, pero mi curiosidad fue más grande, y voltee hacia la abuela. Al voltear, vi a la abuela acompañado con 2 niños no mayor a 8 años, desvaneciéndose poco a poco.
Al llegar a casa, le cuento todo lo que pasó a mi madre. Mi madre me cuenta que hace un tiempo atrás. Una abuela junto a dos niños, al momento que estaban por cruzar el rio, la corriente se llevó rio abajo. Sus cuerpos fueron encontrados en lo más bajo del rio.
Ahora entiendo, porque sentía muy pesado mi espalda cuando cargaba a la abuela. Era porque no solo estaba cargando a la abuela, sino también a los dos niños que se ahogaron.

Les hago la siguiente pregunta:
¿Cómo reaccionarían si se dan cuenta que están cargando a un almita?
Por mi parte, no sé cómo reaccionaría, capaz mi reacción me haga hacer lo menos pensado, y solo pensaría en salvarme, y ustedes, ¿Cómo reaccionarían si se dan cuenta que están cargando a un almita?
