Lo siguiente que le voy a contar, pasó hace varios años, cuando mi abuelo era joven.
Cuando mi abuelo tenía alrededor de unos 25 años, iba de pueblo a pueblo a llevar mercancía.
Al llegar al departamento de Junín (Perú), mi abuelo tenía que llevar la mercancía a un pueblito un poco alejado de la ciudad.
Los comerciantes que llevaban la mercancía al lugar donde mi abuelo se dirigía, siempre le decían que no vaya solo a ese lugar y mucho menos de noche, porque por allí rondan los Phistacos.
Mi abuelo cuenta que era un hombre muy agarrado, que en su juventud nadie le aguantaba una pelea y si por el camino le aparece el Phistaco, se lo enfrentaría sin dudarlo.
Entre más llegaba al pueblo, los lugareños le decían que no vaya y menos de noche, que no sea muy avaro y contrate a un ayudante para mayor seguridad.
Mi abuelo seguía diciendo lo mismo, no tengo miedo a nada y mucho menos al Phistaco que tanto me hablaron por el camino.
Llegando la noche, para fortuna de mi abuelo, por el camino encuentra a otro comerciante llevando mercancía al pueblo.
Como mi abuelo es muy hablador, enseguida le da alcance al otro comerciante y empiezan hablar todo el camino.
Luego de unas horas, siendo las 2 a 3 de la madrugada al pasar por un sitio muy desolado, los animales se ponen muy nervioso, parecía que alguien les estaba siguiendo, esto alarmó a mi abuelo y al otro comerciante.
Como mi abuelo no tenía miedo a nada, en voz alta dice:
No sé quién seas, pero si vienes por nosotros lo vas a pasar muy mal.
Al decir esas palabras, el ruido a los alrededores dejó de escucharse.
Mi abuelo le dijo al otro comerciante que no tenga miedo a nada, que si algún ladrón trata de robarles, él lo defenderá.
El comerciante seguía asustado, porque él también había escuchado de parte del pueblo que los Phistacos salen de noche y más por el lugar donde estaban pasando.
Mi abuelo le dijo nuevamente al comerciante: Hombre, no tengas miedo, si un ladrón trata de robarnos, vas a ver que le pongo parejo.
Estando a punto de salir del lugar desolado, de repente, mi abuelo cae al piso, algo le había golpeado.
El comerciante al ver lo ocurrido, lo primero que dice es:
LOS PHISTACOS.
Ni bien ve a mi abuelo caer al piso, el comerciante sale corriendo del lugar, tratando de salvar su vida.
Mi abuelo cuenta, que el golpe que recibió por la espalda, era tan fuerte que lo dejó mareado en el piso, no se podía levantar, a duras penas podía levantar la cabeza y mirar al otro comerciante como lo dejaba a su suerte.
Mientras que el comerciante salía corriendo, hacia un fuerte ruido para que los demás lo escuchen y venga en su ayuda, hasta que de pronto, el ruido del comerciante, se dejó de escuchar.
Para fortuna de mi abuelo, el burro donde llevaba la mercancía, no había escapado, estaba a su lado.
Mi abuelo cuenta que se agarró lo más fuerte del burro y el burro enseguida empezó a correr en dirección contrario donde fue el comerciante.
El burro corrió como nunca lo había hecho, hasta incluso no notaba el peso de la mercancía que llevaba consigo.
No sabe cómo lo hizo, pero al final, el burro le llevó de regreso al pueblo.
Cuando llegaron al pueblo, algunos campesinos que estaban por los alrededores, vieron que mi abuelo estaba cubierta de sangre por toda la cabeza.
Mi abuelo seguía sin pararse, estaba mareado, y esto era obvio porque estaba perdiendo demasiada sangre, además no se recuperaba del gran golpe que recibió.
El pueblo a preguntarle qué le pasó, mi abuelo solo dijo que fue atacado por los PHISTACOS.
El pueblo nuevamente le pregunta, ¿en qué lugar fue atacado?
Mi abuelo al darle el lugar exacto, una parte del pueblo se dirige a dar caza al PHISTACO.
El golpe que recibió mi abuelo fue tan fuerte, que le tomó un par de días en recuperarse.
Cuando mi abuelo despertó, pensó que todo fue un sueño, hasta que el enfermero le dice que lleva en cama varios días.
Al tocarse la cabeza, se da cuenta que lo lleva cubierta por varias vendas, allí se percata que todo lo que vivió era verdad.
Mi abuelo le pregunta al enfermero si encontraron al otro comerciante que iba con él.
El enfermero le comentó que encontraron un cuerpo sin cabeza, que su amigo fue atacado por PHISTACO.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Qué harían si se encuentran con el Phistaco?
Por mi parte, estoy seguro que haría lo mismo que el comerciante, salir corriendo del lugar, y ustedes que harían, ¿saldrían corriendo o se lo enfrentarían?