La siguiente historia de terror, trata de un camionero que al llevar una carga a la selva, le ocurre algo muy tenebroso.
Este material está en reconstrucción.
En los años 60 cuando mi tío era joven, era conocido por todos como un picaflor.
Un picaflor significa que va de mujeres en mujeres. En cada pueblo que llegaba, tenía una mujer que la esperaba.
En esos años de la juventud, como trabajaba de camionero, le gustaba hacer los viajes de noche. Para así llegar de mañana en los pueblos, y así ver a las hermosas mujeres. Y en caso que se pueda, tener una nueva conquista.
En uno de esos viajes, le dijeron que tenía que ir a la selva a entregar varias cargas.
La selva es algo nuevo para mí tío, y al recordar lo que sus amigos le decían. Que en la selva las mujeres son muy hermosas, no lo pensó dos veces, y sin conocer el lugar, ni bien se cargó el camión, partió hacia la selva.
Este material está en reconstrucción.
Después de estar unas noches en la selva, al llevar otra carga. Desde lo lejos ve a una mujer vestida de blanco, caminando en medio de la nada.
Como mi tío era muy picaflor, decidió bajar la velocidad del camión.
Al estar al costado de la mujer, detiene el camión y le dice que se suba, le puede llevar a su destino.
La mujer sin decir ninguna palabra, subió al camión.
Para que el viaje no sea tan aburrido, le comienza hablar, pero la mujer no respondía. Solo con la cabeza respondía, sí… y no….
Este material está en reconstrucción.
Para mi tío no había un no…, trataba de hacer la conversación hablando de cualquier cosa, pero la mujer seguía sin responder.
Como vio que no funcionaba hablar, decidió ser un poco mano suelta. Es decir, tocarla disimuladamente, y ver si la mujer ponía resistencia.
Tal parece que ser mano suelta tuvo resultado, ya que la mujer no decía nada.
Cuando mi tío le comenzó alzar el vestido, notó algo raro que lo dejó muy confundido.
No supo si vio bien…, o se lo imaginó por el cansancio, así que nuevamente intenta levantar el vestido, pero en éste caso, miraría atentamente de reojo, si era cierto lo que vio en un inicio.
Este material está en reconstrucción.
Al levantar el vestido, observa algo que lo dejó asustado.
La supuesta mujer que subió al camión, tiene patas de chivo.
Mi tío supo controlar su miedo y siguió conduciendo.
Mientras más conducía, se daba cuenta que la ventana se está empañando de vapor.
Nuevamente mira de reojo hacia la mujer, y se da cuenta, que la mujer lo está mirando.
La mujer tiene rostro de cabra, y por la nariz votaba como vapor, que esto provocaba que el parabrisas se empañe.
Este material está en reconstrucción.
Mi tío no sabía qué hacer para escapar del camión, así que se puso a rezar en voz alta.
Mientras más rezaba, la mujer más se enojaba, votaba más vapor por la nariz, y enseguida sale del camión.
Ni bien dejó el camión, mi tío pisa el acelerador, y no se detuvo hasta llegar al próximo pueblo.
Las personas del pueblo vieron que mi tío está pálido, no podía hablar.
Después de unas horas cuando se le pasó el susto, pudo continuar su viaje.
Desde ese día, aprendió la lección de no ser muy picaflor.
Este material está en reconstrucción.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Cómo actuarían si se dan cuenta que están llevando a un demonio de pasajero?
Por mi parte, estoy seguro que hubiera actuado de una manera muy torpe. Dale por hecho que hubiera detenido el camión, y enseguida salir corriendo, y ustedes, ¿cómo actuarían si se dan cuenta que están llevando a un demonio de pasajero?