La siguiente historia de terror, relata la experiencia aterradora que le ocurre a un vigilante, cuando se encuentra con la muerte en un callejón desolado.

Cuando trabajaba de vigilante, en una de las noches me pasó un suceso muy extraño, que hasta ahora no puedo entender como sigo vivo después de lo que vi. Era como todas las noches, haciendo mi guardia en toda la calle, caminando de un lado a otro. Al pasar por un lugar desolado, con mi linterna alumbro los lugares más alejados, para ver que no haya ningún ratero.
En la madrugada, es muy difícil ver a personas transitar, y más aun siendo día particular. Ya que todos trabajan de 5 a 7 de la mañana. Cuando estaba en plena guardia doblando una esquina, no sé cómo me percato que alguien estaba caminando por la esquina contraria. Pensando que era una persona de lo ajeno, voy a toda carrera para detenerlo.

Llegando a la otra esquina, veo a una mujer que está a varias casas más abajo. No pierdo el tiempo y enseguida voy corriendo detrás de la mujer. Cuando estoy a unos metros, enseguida le pregunto:
Mujer…, ¿qué haces aquí?, ¿de dónde vienes, a dónde vas?
La mujer ignoró todas mis preguntas y seguía caminando, pareciera como si no escuchó. Como no me hacía caso, un poco enojado, adelanto el paso y me pongo en su delante, y con mi linterna le alumbro el rostro, diciendo:
¡Te he dicho que te detengas, detente! Grave error.

Cuando alumbré su rostro, lo que vi me dejó en shock. La mujer era una calavera, se veía dos grandes agujeros en sus ojos. En ese instante mi cuerpo se puso frio, no me podía mover, y solo veía como la mujer venía hacia mí. Luego de unos segundos, no sé de dónde me salió la fuerza, que de inmediato me puse a correr, y mientras corría, estaba rezando, pidiendo que la calavera de la mujer no me siga.
Después de lo ocurrido, me entero que una abuela pasó a mejor vida. La abuela que falleció, era por el lugar donde pasó la mujer calavera. Supongo que lo que vi aquella noche, era la muerte que vino por la anciana, al cual, yo interrumpí su trabajo poniéndome en su delante. Menos mal que la muerte no cobró venganza por mi osadía, sino, no les estaría contando lo que me pasó aquella noche.

Les hago la siguiente pregunta:
¿Cómo reaccionarían si ven que la muerte está yendo hacía ustedes?
Por mi parte, no sé cómo reaccionaría, capaz actuaría de la misma forma que el vigilante. Espero que mi cuerpo reaccione y comience a correr, y ustedes, ¿Cómo reaccionarían si ven que la muerte está yendo hacía ustedes?
