Cuando regresamos de un compromiso, mi esposa dijo que sigamos la ruta normal para llegar a casa, pero como era muy tarde y debía de llegar al trabajo a primera hora.
Le digo que mejor tomemos un atajo, el atajo nos ahorraría unos 30 minutos de viaje y además por el lugar no hay tanto tráfico.
Después de tomar el atajo, estuvimos más de media hora yendo en el carro, hasta que desde lo lejos veo que hay algo blanco más adelante.
Para ver con más calma que era la cosa que de color blanco, bajo la velocidad del auto.
Desde lo lejos se va a una mujer con vestido blanco caminando por la carretera.
Extrañado de lo que veo, pensando que era producto del cansancio, le pregunto a mi esposa que mire hacia adelante y si ve lo que veo.
Mi esposa me dice que sí, también ve a una mujer con un vestido blanco.
Mi esposa es muy buena gente y siempre le gusta ayudar a los demás. Mi mujer dice que me detenga cuando lleguemos en la mujer para darle un aventón, porque es muy peligroso andar por estos lugares.
Al dar alcance a la mujer, me detuvo para decirle que se suba al carro, pero la mujer pareciera que no me escuchó, seguía de largo.
De nuevo le insistí que suba al carro para darle un aventón, que es muy peligroso andar sola por estos lugares, pero la mujer no me respondía.
Al decirle a mi esposa que hable por la ventana a la mujer, para que así entren en confianza.
Mi esposa al asomarse por la ventana, alterada me dice:
ACELERA, ACELERA, ACELERA…
De la forma que me habló mi esposa, hizo que me entrara miedo y aceleré de inmediato.
Cuando estamos lejos de la mujer de la carretera, le pregunto a mi esposa porque me dijo que acelere.
Mi esposa para no asustarme me dice que me contará llegando a casa.
Llegando a casa le pregunto de nuevo, porque me dijo que acelere.
Mi esposa dice que cuando se asomó por la ventana a decirle que ingrese al auto, vio que la mujer no tenía pie, estaba flotando en la carretera.
La mujer que vimos era un alma en pena y si le hubiéramos hecho entrar al auto, capaz nos hubiera pasado algo malo.
Desde ese día, nunca más pasamos por el atajo y menos en altas horas de la madrugada, prefiero toparme con el tráfico y estar seguro en no ver ningún espanto.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Si a ustedes les llega a pasar lo mismo, se atreverían a tomar el mismo atajo de noche o madrugada?
Por mi parte, prefiero no tentar a mi suerte. Aunque si voy acompañado de varias amistades, puedes que sí, pero solo no, y ustedes, ¿se atreverían ir por el atajo?