La siguiente historia de terror, cuenta de unos empleados que al quedarse hasta tarde en la empresa, escuchan las risas tenebrosas de una niña.
Este material está en reconstrucción.
En el año 2000 cuando estaba haciendo mis prácticas en un departamento de mi país, en Colombia. La vez que me quedé hasta muy tarde, me ocurrió algo muy tenebroso.
Cuando terminé la universidad, tenía que hacer mis prácticas profesionales, en alguna empresa particular o privada.
Para mi mala suerte, lo único que conseguí, fue trabajar sin que me paguen. No sé cómo lo llamen en su país, pero no recibía ninguna paga, solo me daban para el pasaje.
Los jefes eran muy negreros, y si no terminabas el trabajo que te asignaron antes de la hora de la salida, te quedabas hasta que lo termines.
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En una ocasión, el trabajo que me asignaron era para varios días, y como mañana era festivo. Mi jefe me dijo que no puedo salir de la empresa, hasta que termine lo que me asignó.
Para suerte mía, mi amiga Sara también se quedó hasta muy tarde. Y cuando ya estaba por irse, escuchamos las risas de una niña que provenía de la oficina de reuniones.
Mi amiga Sara enseguida me pregunta, si escuchó lo mismo que ella.
Le respondí que sí, y además le digo, no entiendo que hace una niña en la sala de reuniones, ¿en qué momento ingresó a la empresa?
Como ya era muy tarde, y yo seguía haciendo mis deberes, mi amiga Sara ingresa a la sala de reuniones, para que le pregunte a la niña, ¿qué haces aquí?
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No sé qué pasó, que al regresar mi amiga, con una voz de miedo me dice que le asustaron.
Cuando ingresó a la sala de reuniones, al momento que prendió la luz, vio como una sombra negra estaba desapareciendo.
Les comento que en la empresa donde trabajaba, si fuera por el jefe, te quedarías a dormir en la empresa, con tal que no dejes de trabajar. Es decir, el último trabajador que salga de la empresa, cierra todas las oficinas.
Mi amiga me dice que deje todo, que si me quedo solo me pueden asustar. Además me dice que le acompañe hasta la salida, porque tiene miedo de caminar por el pasadizo, no vaya ser que la sombra se aparezca, y le pueda hacer algún daño.
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Al momento que mi amiga Sara me estaba hablando, nuevamente escuchamos las risas de una niña.
Vi como mi amiga Sara se puso muy pálida, y con una voz de como querer llorar, me dice que por favor le acompañe a la salida, que se quiere ir.
Les comento que no tengo miedo a los espantos, fantasmas, ni nada por el estilo. Ya que desde muy niño, vi cosas inexplicables. Pero en este caso, mi amiga me contagió su miedo, y es por eso que recuerdo muy bien lo que estoy contando.
Como faltaba poco para terminar, le digo a mi amiga Sara que me espere unos minutos, que ya termino, y de allí salimos de la empresa.
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Después de 5 minutos, comenzamos a escuchar pasos. Mi amiga un poco alterada me dice que deje todo de una vez, y que le acompañe a la salida. Y ya de allí si gusta me regreso y sigo con el trabajo.
Cuando terminó de hablar, se escuchó más fuerte las risas, pareciera como la niña está viniendo hacia nosotros.
VI como mi amiga se ponía más pálida, pareciera que le iba a dar un ataque por el susto.
Para suerte mía, avancé lo suficiente en mi trabajo, y ni bien terminé de dar los últimos retoques, vi como una sombra venía hacia nosotros.
Mi amiga Sara no vio la sombra, ya que tenía la mirada hacía mí.
Les comento que en la empresa no se puede dejar las luces prendidas. El último empleado que salga de la empresa, debe apagar todas las luces.
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Al momento que apagué la luz del cuarto, todo se puso oscuro. Cuando llegamos al pasadizo, la luz se tiene que apagar de donde estábamos, porque el interruptor de entrada, está dañado.
Ni bien apagué la luz del pasadizo, mi amiga Sara me agarró muy fuerte de la mano, sentía como temblaba.
Cuando estamos caminando por el pasadizo con las luces apagadas, escuchamos nuevamente las risas de una niña, pareciera que estuviera a nuestro lado riéndose.
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Mi amiga Sara ni bien escuchó las risas, me agarra más fuerte de la mano, y como arrastrándome, me lleva hasta la salida.
Lo que pasó aquella noche, nunca le pregunté a nadie a que se debía. Y meses después, mi amiga Sara renunció al trabajo, ya que el jefe siempre le daba unos informes a última hora, y tenía que estar listo a primera hora de la mañana. Es decir, se quedaba sola hasta muy tarde en la empresa.
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Les hago la siguiente pregunta:
¿Se quedarían trabajando solo hasta tarde en la empresa?
Por mi parte, no…. Después que sé que se aparece un espanto, no quiero tentar a mi suerte. No vaya ser que en una de esas noches, el susto sea tan fuerte, que hasta allí quede, y ustedes, ¿Se quedarían trabajando solo hasta tarde en la empresa?