Encuentro con un almita – Zumpango

La siguiente historia cuenta de un joven que al regresar en altas horas de la noche a su casa, al pasar por el lado de una mujer, misteriosamente su cuerpo se empezó a poner frio.

 

Les voy a contar una historia que me pasó hacer varios años, y lo recuerdo muy bien, porque fue el primer suceso extraño que me ocurrió hasta el momento.

 

En los años 80, yo trabajé en una empresa en Zumpango (México).

No recuerdo muy bien a qué hora se ingresaba, pero sí sé que la hora de salida era muy tarde, si no mal recuerdo, era cerca de las 11 a 12 de la noche.

 

Como el trabajo no me quedaba muy lejos, casi siempre me regresaba caminando.

Para suerte mía, mi casa quedaba pasando la carretera, y por ese lugar había bastante iluminación, además que también pasaban los carros, y al pasar, alumbraban el lugar.

 

En una de las noches cuando estaba regresando a casa, me percato que por el lugar que siempre voy, estaba muy oscuro, y por temor que me puedan robar, no me quedó de otra que dar la vuelta, e ir por otro barrio.

 

En el otro barrio había poca iluminación, pero a nada, no quedó de otra que proseguir.

Cuando estaba caminando, de repente, desde lo lejos veo a un persona que estaba viniendo hacia mí desde la otra esquina.

Como era demasiado tarde, y además que todo estaba desolado, mi alarma se encendió al instante, pensando que era un ratero.

 

En ese momento miré por todos lados, viendo si aparte del extraño, había otras personas escondido por el lugar, pero por más que miraba, no veía a nadie.

Cuando ya estoy por alcanzar al extraño, me percato que es una mujer.

La mujer estaba bien tapada, no se le veía el rostro, ni nada del cuerpo, creo que llevaba un chal.

 

Cuando la mujer me pasó, sentí algo extraño, no sé porque, pero al instante me recorre un aire bien frio.

Esta sensación hizo que me diera miedo, que al momento que iba acelerar el paso, un carro pasa alumbrando toda la calle.

 

Al voltear la mirada, para ver qué fue lo que me pasó, me llevo una gran sorpresa.

Resulta, que la mujer que me pasó hace unos segundos, ya no estaba, todo estaba desolado.

 

En sí, no sé qué pasó esa noche, porque era imposible que la mujer llegue a la otra esquina en unos segundos, además que no se escuchó sus pasos, y con lo tapada que estaba, era imposible que pueda correr sin hacer ruido.

 

Como en ese momento ya estaba un poco asustado, aceleré el paso y me fui lo más deprisa a casa.

 

Para que no me vuelva a encontrar nuevamente con la mujer, ya ni más fui por ese barrio, siempre me regresaba por el mismo lugar de siempre, no importa que no haya luces, no quiero vivir nuevamente esa experiencia tan tenebrosa que pasé aquella noche.

  

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Qué creen que era la mujer que pasó a su lado?

 

Por mi parte, supongo que era un almita que solo estaba siguiendo su camino, y ustedes, ¿Qué creen que era la mujer que pasó a su lado?

 

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