La condenada del campo

La siguiente historia me fue contada por mi abuelo, y ocurrió hace mucho, pero mucho tiempo, en el departamento de Arequipa (Perú).

Hace varios años, una mujer quedo viuda a muy temprana edad, y a cargo de un bebé de 1 año de edad.

La viuda para sobrevivir tenía que ir al otro lado del cerro a trabajar la chacra, siempre hacia el mismo trabajo.

Como no tenía con quien dejar al bebé, siempre lo llevaba con ella, dejando a uno metros de su vista.

 

En una ocasión, siendo alrededor de las 5 de la tarde, desde lo lejos ve que una mujer está viniendo hacia ella.

Cuando la mujer ya estaba en su delante, la viuda vio que la mujer era muy rara. La mujer llevaba un sombrero muy grande que no le podía ver la cara, y llevaba un vestido que le tapaba todo el cuerpo. Por más que la viuda trataba de ver el rostro, no lo conseguía.

La mujer con una voz muy ronca le pregunta si conoce a tal persona.

La viuda le responde que sí, que esa persona vive en otro pueblo, que si va ahora le va a ganar la noche, que mejor se quede en su casa y mañana a primera se dirige al pueblo vecino.

La mujer le dice que no le quiere incomodar, que si ella va a su casa, capaz su marido se enoje.

La viuda le responde que no, que no se preocupe, que ella perdió a su marido, y que en su casa solo vive con su bebé de un año.

Como se hacía muy tarde, la viuda le dice que le siga, que le va a llevar a su casa.

Mientras estaban yendo a casa, se empezaba a escuchar a los perros ladrar desesperadamente.

La viuda queda extrañada de lo acontecido y le pregunta a la mujer, que raro, es la primera vez que los perros ladran de esa manera, seguro algo malo esta por pasar.

La mujer extraña no le responde y siguen de camino a casa.

Cuando están por ingresar a casa, la mujer nuevamente le pregunta a la viuda, si alguien más vive en la casa.

La viuda le responde que no, ya le dijo que solo vive ella con su bebé, que no tenga pena y que pase a su casa.

 

Al ingresar, la viuda dice que puede dormir en el cuarto de al lado, mientras ella aprovecha para cambiar el pañal al bebé.

Al momento que iba a cambiar el pañal, desde la puerta atrás, escucha que alguien le está llamando.

Cuando la viuda sale a ver quién era la persona que le llamaba, se da cuenta que era su vecina.

Su vecina le dice que hable en voz baja y enseguida con una voz de cansada de tanto correr, le pregunta a quien trajo a su casa.

La viuda le responde que a una mujer que conoció en la chacra.

La vecina le dice que no, que ella, no es una mujer, sino un espíritu malvado. Que ella cuando estaba regresando a casa, desde lo lejos vio como una sombra estaba volando detrás de ella y que le vio ingresar a casa.

La viuda nuevamente le responde, que la persona que entró en su casa es una mujer, y que la mujer, estaba buscando a una persona que vive en el pueblo vecino.

La vecina nuevamente le dice que no, que lo que ingresó en su casa, no es una mujer, sino un condenado. Además le comentó que los condenados son espíritus que deambulan por los campos y que ellos van detrás de los bebés para quitarle la vida.

Al terminar de escuchar lo que le dijo la vecina, la viuda enseguida se dirige a toda prisa a la cocina.

Gran sorpresa se llevó la viuda, que vio que la mujer la que hizo pasar ya estaba cerca de canasta donde estaba el bebé.

La viuda con valor le dice a la mujer que por favor se retire de la cocina, que va cambiar los pañales del bebé y no le quiere arruinar la cena, que regrese al cuarto y cuando termine le avisará para que cene.

Cuando ve que la mujer se retira de la cocina, la viuda enseguida retira al bebé de la canasta y en su lugar pone una piedra y lo tapa con varias mantas, dando la forma de un bebé.

Al terminar, le dice a la mujer que ya regresa, que no haga ruido porque si no el bebé se va a despertar.

Al salir de la casa con su bebé, se va a toda carrera en la casa de su vecina.

Mientras iba corriendo por toda la chacra, desde lo lejos escucha un fuerte grito de dolor.

Resulta, que el condenado al saber que estaba solo en casa al cuidado del bebé, decidió comérselo. Y al momento de dar un fuerte mordido, se dio cuenta que no era un bebé lo que había mordido, sino una piedra.

 

La viuda al escuchar los gritos del condenado, empezó a correr más rápido, todo sea para proteger a su bebé.

Mientras más corría la viuda, atrás de ella se escuchaba como los perros iban aullando, tal parecía que el condenado estaba detrás de ella.

Para suerte de la viuda, a unos metros ya se veía la casa de su vecina.

La casa de la vecina era de cemento y estaba bien construido, era un lugar muy seguro.

La vecina ya le estaba esperando, que ni bien la ve, la hace pasar.

Ni bien pasó la viuda, el marido de la vecina tranca la puerta poniendo sacos de arroz, de maíz y todo lo que encuentre.

 

Después de unos minutos, se empezó a escuchar como rasguñaban la puerta de madera y al mismo tiempo, como los perros aullaban.

Esa noche nadie durmió, todos estaban despierto por temor a que el condenado ingrese a casa.

Pasaron las horas y mientras iba amaneciendo, poco se dejaba de escuchar los rasguños de la puerta.

Después que se escuchó los cantos del gallo, un fuerte grito se escuchó por última vez afuera de la puerta.

Todos en la casa estaban con miedo de salir, que después de unas horas, uno de los compadres del vecino extrañado que no fuera trabajar en la chacra toca la puerta de la casa.

Cuando los vecinos escucharon la voz de su compadre recién abrieron la puerta.

Al abrir la puerta, se llevaron una gran sorpresa.

Resulta, que afuera de la puerta, había una piedra con varios dientes afilados.

 

Si se preguntan porque los demás vecinos no fueron en su ayuda, es porque la casa de los pueblos están muy alejado el uno hacia el otro. Es por eso que la viuda para llegar a la casa de su vecina, tenía que correr por toda la chacra.

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Si se enteran que han hecho ingresar a un condenado o un demonio a su casa, cómo reaccionarían?

Por mi parte, creo que reaccionaria de la misma manera, o bueno, trataría de calmarme, y al momento que vea que puedo salir de la casa, lo haría sin dudarlo, y ustedes, ¿Si se enteran que han hecho ingresar a un condenado o un demonio a su casa, cómo reaccionarían?

 

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