La mujer de blanco en el campo

La siguiente historia que les voy a contar, me fue contada por mi abuelo.

En los años 40, cuando mi abuelo estaba trabajando para un capataz, en poco tiempo se hizo su hombre de confianza.

 

Como el capataz le tenía confianza a mi abuelo, siendo fin de mes le dice que le acompañe a llevar un dinero.

Mi abuelo de inmediato alista los caballos, porque al lugar donde iban a llevar el dinero era muy lejos, le tomaría unas 3 horas de viajes.

 

Siendo alrededor de las 7 a 8 de la noche, mi abuelo parte con el capataz a entregar el dinero.

Después de entregar el dinero, cuando estaban por irse, el amigo del capataz le dice que se quede a tomar un par de copas, y de allí regresa a casa.

 

Como mi abuelo y el capataz son de tomar, enseguida aceptaron las bebidas.

Después de varias horas de tomar, llegó el momento en que ambos se tenían que regresar. El regreso a casa lo hacían alrededor de 1 a 2 de la madrugada, y como el lugar por donde ellos pasaban era muy seguro, no había de que preocuparse.

 

Estando a mitad de camino, cuando pasaron por una pampa, desde lo lejos vieron que una persona vestido de blanco estaba más adelante de ellos.

Cuando le dieron alcance, mi abuelo se percata que era una mujer la que estaba delante de ellos.

Tal parece que la mujer notó que lo estaban siguiendo, así que cambia de camino y se va en dirección al monte.

 

Como el capataz estaba pasado de copas, le dice a mi abuelo que le acompañe hacia la mujer.

Cuando ambos estaban cambiando de camino, por alguna extraña razón los caballos no querían avanzar.

El capataz viendo que la mujer cada vez se alejaba más, empieza a golpear a los caballos para que avancen, pero por más que le golpeaban, no avanzaban.

 

El capataz viendo que la mujer se estaba perdiendo de a poco, le dice a mi abuelo que dejemos los caballos en este lugar, después venimos por ellos.

 

Ni bien dejaron los caballos, el capataz va a toda carrera detrás de la mujer, y mi abuelo, iba detrás de él.

El capataz le hablaba a la mujer, pero la mujer no le respondía solo avanzaba.

 

Mi abuelo le dice al capataz que mejor regresemos porque no conoce este lugar, además que la mujer no le hace caso.

El capataz le responde a mi abuelo, diciendo, que si gusta se puede regresar, pero él no va a regresar hasta que la mujer le responda.

 

Como mi abuelo vio que la mujer no le respondía, además que estaba cansado de tanto caminar, decide adelantarse para detener a la mujer.

Al momento que se iba adelantar, el capataz le dice que no intervenga, que no necesita ayuda de nadie, que él le va a seguir a la mujer hasta que le responda.

 

Mi abuelo en un inicio decide retirarse, pero por temor a que algo le vaya el capataz a la mujer, decide seguir caminando.

Recuerden, el capataz estaba pasado de copas, y no entendía razones, mi abuelo al menos entendía razones.

 

Después de caminar por más de media hora, mi abuelo empieza a notar algo raro, que al lugar donde están yendo es un barranco. En ese mismo barranco, se cuenta que han encontrado varios cuerpos hombres, además que él sabe muy bien que por estos lugares nadie vive.

 

Como mi abuelo ya estaba un poco más atento, y además de no querer seguir caminando, desobedece a su patrón, y va a toda carrera hacia adelante para detener a la mujer.

Al adelantar a la mujer, lo que vio mi abuelo le dejó muy asustado, tanto así que ni bien la vio, enseguida se regresa y arrastrando se lo lleva al patrón por unos arbustos.

 

El patrón enojado le dice que te pasa, porque me jalas de esta manera.

Mi abuelo le dice que guarde silencio, que al ser que estamos siguiendo no es una mujer sino un demonio.

El patrón le dice como que un demonio, no ves que es una mujer, parece que lo pasado de copas te hace ver mal.

Mi abuelo nuevamente le dice que guarde silencio, que la mujer que estamos siguiendo, tiene cara de caballo.

 

Después que mi abuelo con el capataz se escondieron, parece que la criatura se percató que ya no lo seguían, que enseguida voltea.

Al voltear, el capataz se da cuenta que todo lo que decía mi abuelo era cierto, la mujer que seguían tenía cara de caballo.

 

Para suerte de ambos, el ser no les siguió, solo se perdió yendo en dirección al campo.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Si ven a una mujer en medio de la nada y en altas horas de la noche, la seguirían?

Por mi parte, por supuesto que no, prefiero seguir con mi camino y regresar seguro a casa, además, que haría una mujer sola en medio de la nada, y ustedes, ¿si ven a una mujer en medio de la nada y en altas horas de la noche, la seguirían?

 

 

 

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