El velorio de un desconocido
A fines del año 2000, mis padres me dijeron que me aliste, que tenemos que ir a un velorio. Como era niño en esos años, no me quedó de otra que acompañar a mis padres. Llegando al lugar, tal como lo pensé, no había nadie conocido, ni mucho menos nadie de mi edad con quien jugar. Siendo las 7 a 8 de la noche, recuerdo muy bien que de repente,…