El alma de un paciente
Hace varios años, cuando al fin me gradué de doctor, me fui a uno de los pueblos muy alejados para prestar mis servicios. Al pueblo donde fui, para suerte mía tenía varias amistades en el lugar, así que no tendría ningún problema, y me fue fácil abrir un consultorio. Después de llevar unos meses en el pueblo, en unas de las noches cuando estaba a punto de cerrar el…