Cuando era niña, mis padres fueron en la casa de mi padrino a felicitarlo por su cumpleaños.
Mi padrino se había mudado a una casa nueva, la casa era muy, pero muy grande. Lo que más resaltaba de la casa, era que tenía un pasadizo muy grande, o bueno era grande para nosotros que apenas éramos una niña.
Después de unas horas que estábamos en la casa de mi padrino, mi papá dijo para regresar a casa, porque se hacía muy tarde.
Como estaba muy entretenida jugando con mi prima, le digo a mi papá si puedo a quedarme a pasar la noche en la casa de mi padrino.
Mi papá dice que no, pero mi insistencia fue tanta, que al final aceptó.
Al estar en el cuarto de mi prima, para no aburrirnos, empezamos a contar historias de terror, así vemos quien de nosotras se asusta primero.
De tanto contar las historias, no nos dimos cuenta que todos ya se habían dormido y que era alrededor de las 2 de la mañana.
Como tenía sed, le digo a mi prima que voy a ir en la cocina por un vaso de agua.
Para ir en la cocina, se tiene que pasar por el pasadizo, al pasar por allí de madrugada me dio miedo, así que le digo a mi prima que me acompañe.
Mi prima decía que no, que mejor se duerma y mañana va por el vaso de agua, pero como tenía bastante sed y mi insistencia era demasiada, no le quedo de otra que al final mi prima me acompañó.
Cuando estuvimos en la cocina, nos pusimos a comer la torta que había sobrado y servimos gaseosa en vez de agua.
Al regresar al cuarto, de reojo noto que alguien estaba yendo al pasadizo.
En ese momento, yo iba delante, mi prima iba unos metros detrás de mí.
Cuando llegué al pasadizo, desde lo lejos veo a una mujer vestida de blanco, al cual pensé que una de mis primas mayores se había quedado a pasar la noche.
Al estar a punto de hablarle, mi prima, me pone la mano en la boca y me jala a un rincón.
Cuando le iba a decir a mi prima porque me jaló de una forma muy brusca, noto que mi prima tenía un rostro de miedo.
Mi prima dijo que no diga nada y que regresemos al cuarto sin hacer ruido, que mañana a primera hora me dirá todo.
Al día siguiente, lo que me contó mi prima no sé si creer lo que me dijo. Resulta, que la mujer de blanco que vi en el pasadizo de madrugada, supuestamente era un fantasma.
Mi prima dice que la familia ya vio varias veces a la mujer de blanco pasar por el pasadizo, y cuando la mujer de blanco llega hasta el final, al dar media vuelta, dice que su rostro es horroroso, de tan solo verlo te da un miedo que recorre todo el cuerpo, y enseguida empieza a desaparecer.
Es por eso que su papá le prohibió salir de madrugada del cuarto y en caso que lo haga, si ve a la mujer de blanco, que se quede esperando unos minutos a que la mujer desaparezca.
Ahora entiendo porque mi prima no me quiso acompañar por un vaso de agua en la madrugada, porque desde un inicio ya sabía que veríamos a la mujer de blanco pasar por el pasadizo.
Les hago la siguiente pregunta:
¿Serían capaces pasar por el pasadizo en plena madrugad?
Por mi parte, no lo haría. Si en un momento sé que hay un fantasma que sale de madrugada y recorrer todo el pasadizo, trataría de aguantar hasta que se haga de mañana, no quiero tentar a mi suerte, y ustedes, ¿pasarían por el pasadizo de madrugada por un vaso de agua?