Voces del pasado en una panadería

En la panadería donde antes trabajaba, el dueño siempre me decía que no me quede hasta tarde. Siempre que le preguntaba porque me lo dice, me respondía que solo le haga caso.

 

Bueno, no lo tomé importancia y seguí con el trabajo. En el trabajo de panadero debes de estar a las 4 de la madrugada y a las 5 de la tarde en la panadería para empezar a preparar los panes. Los panes se vendían tanto en la mañana y en la tarde. Los panes

 

Después de estar trabajando varios meses, el jefe nos dice que la encargada de la limpieza se tiene que retirar por un tiempo, así que entre nosotros, nos turnamos para hacer la limpieza del lugar.

 

El día que me tocó hacer la limpieza, el jefe nuevamente me dice, que no me quede hasta tarde en el local, que ni bien termine, cierre todo y me retire a casa.

En todas las veces que me tocaba hacer la limpieza, siempre me quedaba máximo hasta las 10 de la noche y de allí me retiraba a casa.

Pero en uno de esos días, por el cansancio me quedé dormido en plena limpieza.

Al despertar, escucho a los demás panaderos que están preparando los panes. Al darme cuenta que me quede dormido dentro de la panadería, me alisto enseguida para unirme con los demás y así el jefe no me diga nada por venir tarde.

Al ingresar al lugar donde hacen los panes, me doy cuenta que no hay nadie dentro del lugar, todo estaba en silencio.

Pensando que los demás panaderos me querían hacer una broma, ya que supongo que ellos al ingresar al local me han visto dormido y por eso se han escondido.

Por más que buscaba en todas partes, no encontré a nadie, y al mirar la hora, me di cuenta que eran las 3 de la madrugada, esto era algo extraño para mí.

Cómo faltaba poco para la hora de trabajo, no me quedó de otra en quedarme a esperar que los demás vengan o se dejen de esconder.

Al ingresar al baño, luego de unos minutos, de nuevo escucho a los demás panaderos entre risas y risas.

Allí me di cuenta que los panaderos se habían escondido, así que al salir del baño a toda carrera, voy en los demás panaderos.

Al ir donde escuché la risa, noté que todo estaba en silencio, no había nadie. Por más que buscaba en todas partes, no encontré nada.

 

No habrá pasado más de 10 minutos, que el jefe ingresa en la panadería.

El jefe al verme y estando a punto de regañarme por a ver pasado dentro de la panadería, se da cuenta que estoy asustado, y enseguida me pregunta.

 

¿Desde qué hora están en la panadería?

 

Le respondí con la verdad, le dije que me quedé dormido haciendo la limpieza y al despertar, escuché a varios de los amigos preparando el pan, pero al ir hacía ellos, no vi a nadie.

 

El jefe me dice, tranquilízate, lo que haz escuchado es algo normal, es por eso que te dije desde un inicio, que nunca te quedes hasta tarde en la panadería.

Luego me dice, que la voz que escuché, es de los antiguos panaderos que han trabajado toda su vida en esta panadería y por alguna extraña razón sus recuerdos, sus voces, sus risas y entre se quedaron impregnado en la panadería.

Hasta incluso, el jefe llegó a escuchar la voz de sus papá dándole órdenes a los demás panaderos.

 

Al preguntarle si no tiene miedo de escuchar las voces, el jefe me dice que no, que ya se acostumbró y que además le gusta escuchar la voz de su papá, el cual pasó a mejor vida hace varios años.

 

 

 

 

Les hago la siguiente pregunta:

 

¿Trabajarían en un lugar donde se escuché las voces de las personas que pasaron a mejor vida?

Por mi parte, mientras que no me hagan ningún daño, no tendría problema en trabajar en un lugar donde se escuche las voces de los que pasaron a mejor vida, y ustedes ¿trabajarían en este lugar?

 

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